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La gestión del presidente Luis Arce Catacora afronta su primer gran conflicto: un paro indefinido con bloqueo de caminos convocado por el sector transporte que exige ampliar el diferimiento de los créditos bancarios por seis meses.

El año pasado, el entonces Gobierno de transición decidió suspender el pago de los préstamos como una medida para ayudar a los prestatarios, afectados por las medidas restrictivas que se adoptaron para frenar el avance del coronavirus.

Las normas que entonces se dictaron para sostener la medida establecían que los pagos se reanudarían a partir de enero de este año. Pero sectores como el transporte, microempresarios y gremialistas, argumentan que no están en condiciones para retomar los pagos y plantearon prolongar el diferimiento por un semestre.

El principal sustento para esta postura es la fuerte recesión que atraviesa el país.

El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas propuso a los sectores a acogerse a las nuevas medidas adoptadas por el Gobierno, como la reprogramación y refinanciamiento. Estas nuevas opciones plantean incluso periodo de gracias de hasta cuatro meses para los prestatarios que se acojan a ellas.

Incluso en la víspera, el ministro de economía, Marcelo Montenegro, en declaraciones a Radio Kawsachun Coca dijo que un nuevo diferimiento era inviable porque ponía en peligro la estabilidad del sistema financiero.

“Si no se normaliza la cultura de pago, los bancos tendrán dificultades para seguir prestando a otros prestatarios y ello también va a generar problemas para que los bancos mantengan su negocio y el sistema financiero se puede ver en peligro”, aseguró.

Estas palabras no gustaron a miembros del transporte, en especial a los del municipio de Yacapaní, que anunciaron que iniciarían un paro indefinido con bloqueo de carreteras.

Pero en la tarde de ayer, el sector se volvió a reunir con el Gobierno para tratar de encontrar una solución al conflicto. Después de varias horas de diálogo, no hubo humo blanco y los transportistas expresaron su desacuerdo y malestar.

Abandonaron el diálogo, y confirmaron las medidas de presión, que incluirá el bloqueo de caminos. Este paro será acatado en las principales ciudades del eje central. A ellos se sumarán los microempresarios y el sector gremial.

El transporte urbano cruceño también acatará la medida.

Propuesta

En conferencia de prensa, el ministro Montenegro, señaló que los transportistas rompieron el diálogo y determinaron continuar con sus medidas de presión. La autoridad llamó a la reflexión al sector y convocó nuevamente a que retomen el diálogo. “Ellos han optado por bloquear el país, hemos dado todas las opciones”, dijo Montenegro.

En la mesa de trabajo el Ejecutivo propuso ampliar el período de gracia para los transportistas que reprogramen y refinancien sus créditos hasta por seis meses. La oferta fue rechazada.

Si bien un grupo de dirigentes del  transporte pesado dijo que el paro es indefinido, el dirigente nacional, Ismael Fernández, sostuvo que la medida de presión será por 24 horas.

Sin embargo, desde Santa Cruz indicaron que la medida de presión será de carácter indefinido con 10 puntos bloqueos.

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