Escucha esta nota aquí

Las entidades financieras advierten el riesgo de una crisis provocada por el nuevo diferimiento de créditos anunciado  por el Ministerio de Economía y Finanzas para todos los clientes, luego de que el sector transporte ejecutara medidas de presión: paros y bloqueos durante dos días.

Nelson Villalobos, dijo que la banca abrió sus puertas para que los prestatarios paguen intereses y colaboren con algunas operaciones, pero el acuerdo del Gobierno sorprende al sector. "Habrá un efecto en los clientes, en todos los sectores que trabajaron pidiendo crédito para reflotar sus actividades y reactivar sus negocios. Eso se verá interrumpido lamentablemente", sostuvo.

Señaló que esta situación puede derivar en una crisis financiera. Consultado sobre la diferencia entre diferimiento y periodo de gracia, señaló que el diferimiento fue el no pago de intereses ni capital por 10 meses y el acuerdo firmado como periodo de gracia es un nuevo diferimiento por seis meses. "La única diferencia, creemos es que concluido ese tiempo deberán pagar las cuotas diferidas", afirmó.

El diferimiento acumuló las deudas y problemas, en criterio de Villalobos. Mencionó que se debilita la cadena de pago y se frena la necesidad que tiene la gente de acceder a capital de operación y retomar sus actividades. "Siempre propusimos trabajar esta situación caso por caso, por supuesto que la banca quiere ayudar, pero no vulnerando la intermediación financiera. Con esto estamos interrumpiendo por seis meses más el flujo de recursos", precisó.

Consultado sobre las medidas que van a asumir, indicó que seguro se emitirá alguna norma o reglamentación desde la ASFI y para ofrecer mayor criterio van a esperar el documento.

A través de un comunicado, Asoban convocó a los sectores sociales que están movilizados a acudir a sus entidades bancarias para reprogramar y refinanciar sus obligaciones bancarias en las mejores condiciones y según su capacidad de pago, en el marco de un diálogo que permita garantizar la estabilidad del sistema financiero boliviano. 

En primera instancia, el Gobierno había anunciado un periodo de gracia de cuatro meses sin pago de interés para quienes reprogramen o refinancien su crédito. Sobre ello, Asoban aseguró que dichas disposiciones precautelan la estabilidad del sistema financiero, una condición fundamental para garantizar la estabilidad de la economía nacional, hoy afectada por una profunda recesión económica producto de la pandemia del Covid-19. “Si no hay estabilidad financiera, no habrá estabilidad económica”, alertó la Asociación.

“Estamos atravesando una crisis económica y una crisis sanitaria; una crisis financiera es lo último que el país necesita en las actuales circunstancias. Una medida como el diferimiento adicional que solicitan algunos sectores movilizados, pone en ciernes una crisis financiera, lo que crearía condiciones desfavorables para reactivar la economía”, aseguró la entidad.

Las financieras insisten en que “brindarán todas las soluciones de reprogramación y refinanciamiento a los prestatarios a quienes se ha aplicado el diferimiento de sus créditos hasta el 31 de diciembre de 2020, incluido el periodo de gracia contemplado en la normativa vigente”.

Asoban aseguró que “el diferimiento lo único que hace es paralizar la intermediación, acumular las deudas y los problemas, debilita la cadena de pagos y no permite que la banca pueda recuperar este dinero para prestar a la población que necesita de capital para reactivar su economía, luego de meses de parálisis por la crisis sanitaria”.

Además, aclaró que “no existe ninguna elevación de tasas de interés, ni mayores recargos al margen de los ya convenidos originalmente. Tampoco habrá ningún tipo de penalidades, ni deterioro en la calificación de riesgo de los prestatarios que se acojan a la reprogramación”.

En este sentido, la entidad remarcó que “los planes de pago que se trabajarán con cada prestatario que se acoja a la reprogramación y el refinanciamiento de sus créditos se adecuarán a su capacidad de pago”.


Comentarios