Escucha esta nota aquí

La Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) destaca incremento de las transferencias electrónicas y transacciones con tarjetas. De acuerdo con datos del Banco Central de Bolivia (BCB), entre enero y agosto de este año el número de órdenes electrónicas de transferencia de fondos superó los 30 millones de transacciones. Esa cantidad, es un 55% mayor a la registrada en los primeros ocho meses de 2019.

Los usuarios digitales del sistema financiero boliviano también están utilizando más sus tarjetas electrónicas. En los primeros ocho meses del año el número de operaciones realizadas con este medio de pago (más de 28 millones) creció un 4%, con respecto a igual periodo de 2019 (más de 27 millones).

A decir de Nelson Villalobos, secretario ejecutivo de Asoban, el comportamiento de las transferencias electrónicas y transacciones con tarjetas, responde a la situación de pandemia por la que atraviesa el país por el Covid-19. Esta situación ha derivado en un periodo de cuarentena con distintas fases, desde la más rígida hasta la intermedia con determinadas características, periodos en los que la población se ha visto ante el desafío de incluir o profundizar el uso de estos instrumentos electrónicos para realizar sus transacciones.

En ese sentido, el aumento en los volúmenes de operaciones a través de diversos canales electrónicos, muestra su uso como una clara alternativa en relación a aquellos que requieren el contacto físico; en tanto, el valor se ha reducido, en un contexto de menor dinamismo económico en muchos sectores de la economía, algunos de los cuales han paralizado sus operaciones y consecuentemente, han reducido drásticamente sus ingresos, los que en muchos casos provenían de pagos a través de canales electrónicos; a su vez, en otros sectores las ventas se han reducido, afectando a los montos.

Consecuentemente, según Villalobos, lo que se observa es un cambio en los hábitos de uso de estas herramientas, y se espera que la adopción de estos canales forme parte de las transacciones cotidianas, reduciendo así los tiempos en filas en las entidades financieras, los costos asociados al traslado, además de ser canales que gozan de altos estándares de seguridad, entre muchas otras ventajas.

Cabe recordar que el sector bancario ha impulsado la banca digital desde hace muchos años, por lo que considera un importante avance la profundización de su uso. La digitalización de muchos servicios financieros es una realidad cuyo avance se ha visto fuertemente impulsado por la situación que atraviesa el país; no obstante, la experiencia muestra que una vez que los usuarios financieros comienzan a emplear estos canales, conociendo sus ventajas, no retornan a los tradicionales.

Villalobos también señaló que no solo se aprecia mayor uso de los canales electrónicos antes citados, sino también en otros como “Simple, pago móvil” que se constituye en una alternativa efectiva para realizar cobros y pagos a través del uso del código de respuesta rápida QR (quick response).