Productores y Gobierno articulan políticas y programas de incentivo a la producción para afrontar la caída del precio del petróleo. Proponen la aplicación de sistemas de riego y repoblamiento ganadero

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24 de enero de 2015, 20:01 PM
24 de enero de 2015, 20:01 PM

Productores y Gobierno trabajan con miras a la cumbre agropecuaria Sembrando Bolivia -será el 3 de febrero en Santa Cruz- con dos sectores pilares de la economía nacional, arroceros y ganaderos de Santa Cruz y Beni. El objetivo es hacerle frente a la caída de los ingresos que percibe el país por la exportación de gas, derivada del descenso del precio del petróleo.

Las directrices de los proyectos de los arroceros y pecuarios emergen de las mesas de trabajo del comité técnico público-privado que se articuló para delinear políticas públicas y programas de aliento a la producción nacional que están incluidos en la agenda de la cumbre.
A decir del coordinador de dicho comité, Edilberto Osinaga, el sector arrocero presentó una propuesta para aumentar la producción implementando tecnología -sistema de riego- en una extensión de 13.000 hectáreas por año. La proyección es pasar del método productivo tradicional de secano a riego para duplicar el rendimiento promedio de 3 a 6 toneladas por hectárea.

Con datos de la Federación Nacional de Cooperativas Arroceras (Fenca), con el sistema de riego, en la superficie mencionada, se adicionarán 78.000 toneladas a las 300.000 que por año se cultivan en el país. La proyección es cubrir en tres años la demanda nacional que alcanza 500.000 toneladas y el excedente exportarlo.
Para ejecutar este proyecto, Fenca requiere de una línea de crédito de $us 84 millones con tasas que se ajusten a la capacidad de pago de los pequeños productores. Se llevaría a cabo en Yapacaní, San Pedro y Guarayos, municipios con alta vocación productiva de arroz.
En el tema pecuario, Osinaga indicó que Santa Cruz y Beni tienen un proyecto de repoblamiento con alcance nacional que prevé la solicitud para regularizar desmonte en una extensión de 850.000 hectáreas para sembrar pastura e importar 1 millón de vaquillas para potenciar el hato ganadero que actualmente bordea los 9 millones de cabezas de ganado bovino.

En el caso de Santa Cruz, la propuesta del sector ganadero, para los próximos tres años, es conseguir permiso para desmontar 400.000 hectáreas para implementar el potenciamiento de la ganadería en la Chiquitania y el Chaco cruceño. Cumplido este propósito se importarían 750.000 vaquillas para engrosar la población bovina que suma actualmente 3,4 millones de cabezas de bovinos. El plan de inversión es de $us 750 millones.
Respecto a los avances derivados de las mesas técnicas de trabajo que se llevan a cabo en Santa Cruz, se conoció que son cuatro los temas transversales en la agenda: seguridad jurídica, liberación de las exportaciones, tecnología e infraestructura.
La revisión de la Función Económica Social (FES) cada dos años después de la extensión del título de propiedad del predio, en el tema de seguridad jurídica, centra el debate porque, según los empresarios agropecuarios, industriales y forestales, es la llave para destrabar el crecimiento de la frontera agrícola, de la producción industrial y forestal y de las inversiones privadas.

A juicio de los privados, el plazo de revisión de la FES condiciona la calificación de medianos y grandes empresarios para acceder a financiamientos de proyectos de largo plazo. Para los pequeños productores que tienen 50 hectáreas la ley establece que no puede embargarse.
En ese marco, la propuesta del aparato productivo cruceño es que se anule la palabra reversión por incumplimiento de la FES para los medianos y grandes productores y se grave una multa a los que incumplan. En el caso de los pequeños se propone que el embargo de la propiedad sea opcional y acordado entre productores y la banca.
De acuerdo con las justificaciones técnicas de darse curso a este último planteamiento los lecheros, frutihorticultures, arroceros, cañeros, avicultores, porcicultores y algodoneros que tienen parcelas menores a 50 hectáreas podrán acceder a créditos para implementar tecnología y apostar a la eficiencia en los sistemas de producción de alimentos.
La agenda público-privados en las mesas técnicas incluye nueve temas:?seguridad jurídica, granos, frutas y hortalizas, ganadería y lechería, forestal, cañero, algodón, avícolas y porcicultores y financiamiento. Cada sector planteó directrices que guardan relación con transporte y logística de exportación, industrialización, financiamiento y flexibilización de normas para alentar la producción en gran escala.

Vistazo del Gobierno
Al cabo de la reunión de evaluación de las mesas técnicas, el ministro de Economía, Luis Arce, señaló que se recogerán los planteamientos de los privados en torno a emprender esfuerzos productivos “entendiendo que lo que se viene por la crisis del crudo impactará a este sector y no al público”.
El ministro comentó que es posible que se ajusten algunas normativas para que los agentes económicos nacionales puedan mejorar su capacidad productividad de alimentos

El pacto de unidad se articula y planifica propuestas productivas
La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), el Consejo Nacional de Markas y Ayllus del Qullasuyu (Conamaq), la Confederación de Pueblos Indígenas (Cidob), la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia- Bartolina Sisa, la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales originarios de Bolivia, entre otras organizaciones nacionales que integran el denominado Pacto de Unidad, alistan una propuesta para la cumbre agropecuaria.
Así lo dio a conocer Rodolfo Machaca, secretario ejecutivo de la (Csutcb), al señalar que, al igual que el Gobierno, comparten el criterio de que en la agenda nacional productiva el agro es pilar fundamental para generar los ingresos que se requieren para ‘blindar’ al país de la crisis del petróleo.
Machaca indicó que como sector productor campesino, indígena e intercultural trabajan en propuestas que incluyen temas como agro, medioambiente, forestal, agua, agricultura familiar comunitaria ecológica, créditos, industrialización y mercados. “Las determinaciones que deriven de las mesas técnicas serán juntadas con las directrices que definan los empresarios agropecuarios e industriales cruceños para estructurar una política estatal para producir a gran escala y recoger beneficios económicos para el país”, apuntó.
En criterio de Machaca, el país tiene que romper la dependencia de ingresos por hidrocarburos y minerales y el agro debe ser otra fuente.

ENCUENTRO DESPIERTA RECELO DIRIGENCIAL
La cumbre Sembrando Bolivia despierta recelo. El sector oleaginoso, a través de su presidente, Demetrio Pérez, llamó a los propiciadores de la cumbre a fijar enfoques técnicos y no políticos en la agenda.
Pérez reprobó la inclusión de organizaciones sociales y productivas del occidente teorizando que los sistemas de producción agrícolas y pecuarios son distintos a los que se aplican en el oriente. “Muchas de ellas no aprueban el uso de transgénicos para potenciar la productividad de granos”.
Los organizadores de la cumbre hicieron notar que el debate en las mesas es técnico.