Las largas filas de vehículos en busca de gasolina y diésel continúan marcando el paisaje de Santa Cruz. Sin embargo, mientras los surtidores denuncian una fuerte reducción en los volúmenes despachados, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) asegura que el abastecimiento ya se encuentra en proceso de normalización.
La gerente de la Asociación de Surtidores (Asosur), Susy Dorado, afirmó que el departamento recibe mucho menos combustible del que realmente necesita. “Santa Cruz necesita por lo menos tres millones y medio de litros de gasolina y tres millones y medio de litros de diésel de manera diaria. Sin embargo, no se programa ese volumen”, señaló durante una entrevista en el programa Dinero de EL DEBER.
Según la ejecutiva, las estaciones operan con una reducción cercana al 70% en los volúmenes requeridos. “Trabajamos dos o tres horas; en el mejor de los casos cuatro horas. Nuestra normativa nos obliga a estar abiertas las 24 horas del día, pero Yacimientos no nos está entregando el volumen que requerimos”, afirmó.
Dorado reveló que el martes ninguna estación de servicio de Santa Cruz recibió gasolina ni diésel y cuestionó que los despachos se mantengan restringidos pese a que las autoridades sostienen que existe combustible disponible. “No entendemos cuál es la lógica de que no se pueda despachar cuando afirman que sí hay combustible”, manifestó.
La ejecutiva añadió que existen retrasos acumulados desde la semana pasada. “Tenemos facturas desde el 11 de junio sin entregar”, sostuvo. También señaló que los volúmenes enviados siguen siendo insuficientes para cubrir la demanda de un departamento que concentra buena parte de la actividad económica del país.
Respecto a la situación de los cisterneros, Dorado indicó que alrededor de 110 camiones permanecían a la espera de carga en instalaciones de YPFB Logística. “No pueden tenerlos ahí días enteros”, reclamó.
La respuesta de YPFB
Frente a estas observaciones, YPFB difundió un comunicado en el que asegura que el abastecimiento de gasolina se encuentra en una fase de “normalización acelerada”. La estatal informó que más de cinco millones de litros ya están siendo distribuidos a las estaciones de servicio de Santa Cruz como parte de un plan operativo especial.
“Estamos cumpliendo con el compromiso asumido con el pueblo cruceño. La normalización de la gasolina es el resultado del trabajo incansable de nuestros equipos”, afirmó el vicepresidente de YPFB, Víctor Hugo Blacud.
La petrolera estatal sostuvo que una parte de las demoras responde a los nuevos controles de calidad implementados tras los problemas registrados con combustibles desestabilizados. Según la empresa, las filas de cisternas en Palmasola se explican por las verificaciones técnicas que se realizan antes de autorizar la salida de cada lote de gasolina.
“YPFB debe realizar estrictos controles en todos los lotes para que pueda salir de nuestras plantas una gasolina de calidad, estable y segura”, señala el documento.
La estatal también reconoció que persisten dificultades con el abastecimiento de diésel, aunque atribuyó parte de los retrasos a los bloqueos que aún afectan distintas rutas del país e impiden el ingreso oportuno de cisternas a las plantas de almacenamiento.
La diferencia entre ambas versiones refleja el principal debate sobre la crisis de combustibles en Santa Cruz. Mientras Asosur sostiene que la oferta sigue muy por debajo de la demanda y que las filas continuarán mientras no aumenten los volúmenes despachados, YPFB asegura que el proceso de normalización ya está en marcha y que los controles aplicados buscan evitar que se repitan problemas de calidad en los carburantes.