La Comisión Europea autorizó a Nissan para comprar el 34% de Mitsubishi después de verificar que la adquisición no creará problemas de competencia en el sector

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6 de octubre de 2016, 8:36 AM
6 de octubre de 2016, 8:36 AM

La Comisión Europea (CE) autorizó hoy la compra del 34% de la automovilística japonesa Mitsubishi por la también nipona Nissan, controlada por la francesa Renault, después de concluir que la operación no creará problemas de competencia en un sector que cuenta con un amplio número de competidores "fuertes".

"La Comisión ha llegado a la conclusión de que la adquisición propuesta no planteará problemas de competencia, ya que los solapamientos entre las actividades de las empresas son limitados y un número de jugadores fuertes permanecerá activo en los mercados afectados después de la fusión", aseguró la institución.

La operación, que fue notificada el pasado 12 de septiembre, ha sido examinada bajo el procedimiento normal de revisión de fusiones y convertirá a Nissan en la principal accionista de Mitsubishi por 237.000 millones de yenes (unos 2.300 millones de dólares), según anunció en mayo Nissan.

Un escándalo 

El falseo de datos de consumo destapado en abril ha pasado factura al fabricante nipón Mitsubishi Motors, que se ha visto sumergido en pérdidas millonarias por el impacto que ha tenido en su producción y sus ventas, así como el aumento de costes para adoptar nuevos controles de calidad.

Mitsubishi admitió el pasado 20 de abril que sus empleados modificaron la presión del aire de los neumáticos durante las pruebas para evaluar el consumo de cuatro de sus minivehículos (aquellos con motores de menos de 660 centímetros cúbicos), comercializados íntegramente en Japón.

Esto hizo que los modelos se vendieran bajo una falsa garantía que aseguraba que eran entre un 5 y un 15% más eficientes de lo que en realidad son.

La compañía reconoció además haber usado métodos de homologación no aceptados en Japón durante el último cuarto de siglo.

El escándalo llevó al fabricante a detener la producción de los modelos afectados (el eK Wagon, el eK Space, el Dayz y el Dayz Roox, estos dos últimos comercializados por Nissan) hasta el pasado 4 de julio, con el consiguiente impacto en sus ventas.

La facturación de la compañía se redujo un 14,3% hasta los 428.732 millones de yenes (3.696 millones de euros), sobre todo por la aguda caída de la venta en Japón, del 43 %.

Este nuevo escándalo del sector llevó a Mitsubishi Motors y su competidor Nissan Motor a firmar a mediados de este mes una alianza que pondrá en sus manos el 34 % de las participaciones de la primera, que permitirá a Mitsubishi fortalecer sus finanzas. 
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