Escucha esta nota aquí

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un préstamo de $us 500 millones para Bolivia con el objetivo de apoyar al Gobierno nacional para asistir a la población más vulnerable, con niveles mínimos de ingreso, afectada por la pandemia del Covid-19, mediante la entrega de ayuda monetaria.

Para los analistas consultados el préstamo externo, que se debe devolver, llega en un buen momento y es un importante espaldarazo para el Estado que recibirá ese dinero en moneda extranjera y eso permitirá reforzar la Reservas Netas Internacionales (RIN).  

Al 31 de agosto de 2021, de acuerdo con el informe del Banco Central de Bolivia (BCB), las RIN se ubicaban por encima de los $us 5.000 millones.

Los economistas Germán Molina, Jaime Dunn y Gabriel Espinoza coincidieron en que estos recursos son resultado de las gestiones iniciadas en los primeros meses de 2020, durante el gobierno de Jeanine Áñez, cuando la pandemia afectaba al país y que su desembolso otorga más aire al Gobierno central, que está teniendo problemas para conseguir dólares.

Molina sostuvo que es una buena noticia para el país y para las arcas del Banco Central de Bolivia (BCB), que verán subir el nivel de las RIN.

Según el BID, el dinero apoyará los esfuerzos del Gobierno de Bolivia de ayudar a los sectores más vulnerables a enfrentar los efectos económicos de la pandemia. Para ello financiará el pago de una parte de los costos del Bono Contra el Hambre.

En este sentido, Espinoza hizo notar que el Gobierno ya cubrió el gasto social que significó el pago del Bono Contra el Hambre por lo que este dinero sería una reposición a los gastos ya realizados y su uso debe ser de libre disponibilidad o para el pago del gasto corriente, aspecto que preocupa al analista.

También los recursos deben financiar una parte de las transferencias monetarias del programa Renta Dignidad del que se benefician personas mayores de 60 años que no reciben ingresos por jubilación.

Dunn precisó que si bien el Gobierno ya corrió con los gastos para estos temas sociales, los $us 500 millones van a servir para cubrir los gastos ya realizados y para seguir apostando a la demandas como principal mecanismo para la reactivación de la economía, en donde el consumo del mercado interno es clave en la política económica del Ejecutivo.

Dunn y Molina consideran que las condiciones de pago de este crédito son ventajosas, pues luego de 10 años de gracia recién se empezará a pagar capital más intereses. Antes, el cobro solo era de los intereses.

En cuanto a la tasa de interés para Dunn es positiva porque se basa en el London InterBank Offered Rate (LIBOR), que es una tasa bancaria diaria basada en los tipos de interés y en la que los bancos británicos se prestan el dinero en el mercado mayorista interbancario.

Según el BID, la pandemia ha generado en Bolivia una contracción económica significativa. En 2020, el Producto Interno Bruto (PIB) cayó un 7,8%. 

En términos laborales, la tasa de desocupación pasó del 4,3% durante el tercer trimestre del 2019 al 10,8% en el mismo periodo en 2020.

La crisis afectó particularmente el ingreso de los grupos más pobres y vulnerables, que dependen de sus actividades laborales, en gran parte informales, para sustentar su consumo. 

El proyecto busca beneficiar a 458.000 personas del programa Renta Dignidad y a aproximadamente 1,7 millones de personas que recibieron pagos del Bono Contra el Hambre.

El proyecto, que por el momento deja de lado los préstamos para infraestructura, está alineado con las prioridades de la “Visión 2025”, una hoja de ruta del Grupo BID que busca apoyar a los países de la región para lograr una recuperación inclusiva y sostenible.  

Comentarios