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Después de que el Gobierno autorizara, mediante el Decreto Supremo 4429, un aporte de capital de más de Bs 37,4 millones a Boliviana de Aviación (BoA), el gerente general de la estatal Ronald Casso, informó de que con esos recursos se procederá a redimir la capacidad operativa de la empresa; es decir, recuperar aviones de la flota -dos fueron sometidos a mantenimiento y ya habilitados para operar- para reforzar la cantidad de naves en el servicio de transporte de pasajeros y así aspirar a retomar gradualmente los 120 a 130 vuelos diarios que incluía el itinerario de la aerolínea antes de ser administrada por el Gobierno de transición.

Según el máximo ejecutivo de la compañía, hasta 2019 la línea aérea estatal disponía de una flota de 22 aviones, cuya capacidad operativa se redujo en el régimen transitorio. Hizo notar, que con los dos aviones liberados de mantenimiento mayor ahora BoA dispone de 14 naves en vuelo. “Aún con la capacidad operativa reducida en los primeros días del presente mes conseguimos llegar a 80 vuelos y en estos últimos días superamos los 90”, puntualizó Casso.

La semana pasada, el Gobierno autorizó, mediante Decreto Supremo 4429, un aporte de capital de Bs 37,4 millones a BoA. El parágrafo I de dicha disposición autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas a realizar el aporte con recursos provenientes del Tesoro General de la Nación.

En su cuenta de Twitter, citado en ABI, el presidente Luis Arce anotó “aprobamos un DS para realizar un aporte de capital de más de Bs 37,4 millones a nuestra empresa estratégica @BoABolivia. Para el gobierno de facto las empresas públicas fueron un botín. En el caso de BoA, tras favorecer a empresas aéreas privadas, la dejaron quebrada y desprestigiada (sic)”, comentó en la red social.

Iniciativas administrativas

En lo administrativo y financiero, Casso refirió que encaran un completo análisis de la situación financiera y operativa para plantear una recuperación de la empresa, en mejores condiciones, lo más pronto posible.

“En la primera parte, inicialmente, nos abocamos a la capacidad operativa para asegurar los vuelos. Ahora estamos trabajando en la gestión de reprogramación de los pasivos (todas las deudas acumuladas) para poder ingresar en un ritmo de pago que sea sostenible e internamente iniciamos un proceso de restructuración y reingeniería general de la compañía para hacerla más liviana y más eficiente”, indicó Casso, al dar cuenta que la deuda de BoA ronda los Bs 43 millones.

Este mes, con ocasión del acto de posesión de Casso, el ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Édgar Montaño, a tiempo de recomendarle la tarea de recuperar la rentabilidad de la compañía, afirmó que, de acuerdo con registros de la aerolínea, hasta octubre de 2019, BoA pagó de forma puntual y efectiva más de Bs 750 millones en impuestos; sin embargo, actualmente, arrastra una deuda de Bs 50 millones.

Observan la capitalización

A juzgar por el economista José Gabriel Espinoza, hoy estamos en un momento de escasez de recursos y, por tanto, el destino tiene que ser efectivo y eficiente. “Los escasos recursos fiscales deben ir a aquellas tareas u actividades que reporten utilidad al país. Si bien BoA en los últimos años ha colaborado a la expansión de cobertura del transporte aeronáutico del país, hay también líneas aéreas en el espectro nacional que están trabajando y no reciben subvenciones como BoA”, dijo Espinoza.

A ello, mencionó que la estatal tiene varios aviones alquilados, lo que implica costos operativos en tierra que no pararon de correr a pesar de no volar y, por tanto, hay un impacto muy fuerte.

Espinoza anotó que en el caso de BoA, lo que se hace es recargar la reestructuración al TGN, a los contribuyentes, desviando recursos que son para cubrir necesidades apremiantes. “Estamos ‘reestatizando’ la economía a un costo muy alto, si consideramos el costo de oportunidad de un Estado que hoy tiene muchos menos recursos de los que tenía hace cinco”, apuntó.

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