La transición energética, la inteligencia artificial y la competencia global están redefiniendo el papel de quienes toman las decisiones en las empresas. En Señor Chairman, Boris Santos Gómez Úzqueda propone una nueva mirada sobre el liderazgo corporativo y los desafíos que enfrenta América Latina para atraer inversiones y construir un desarrollo sostenible.
Después de años formando parte de directorios y liderando empresas del sector energético, ¿cuál fue la principal lección que lo llevó a escribir Señor Chairman?
La industria energética latinoamericana atraviesa una transformación sin precedentes. Las empresas ya no se limitan a generar, transmitir o distribuir electricidad; hoy deben garantizar un suministro confiable y sostenible, apoyado en energías renovables, innovación y tecnología. Ese cambio exige una nueva forma de liderazgo. Señor Chairman nace como una guía para formar directivos capaces de conducir esa transición con visión estratégica y de largo plazo.
La mayor parte de la bibliografía sobre directorios proviene de Estados Unidos y está escrita en inglés. Quise aportar una visión latinoamericana desde la experiencia del sector energético.
Usted sostiene que el presidente del directorio ya no puede limitarse a conducir reuniones. ¿Qué distingue a un Chairman que realmente construye una estrategia de largo plazo?
El Chairman debe construir el alma de la compañía. Su función va mucho más allá de presidir reuniones o supervisar la gestión del gerente general. Es quien ayuda a definir el rumbo de la empresa, fortalece su cultura organizacional, anticipa riesgos e incorpora innovación y sostenibilidad como parte de la estrategia. También debe generar confianza entre accionistas, inversionistas y colaboradores, porque una estrategia solo produce resultados cuando existe credibilidad en el liderazgo.
El CEO administra el presente; el Chairman construye el futuro. Cuando los directorios caen en el cortoplacismo, resisten el cambio o carecen de independencia, las empresas pierden capacidad para competir. Precisamente por eso escribí este libro: para aportar una visión práctica a las nuevas generaciones de directores en sectores estratégicos como la energía, la infraestructura y los recursos naturales.
El Chairman no solo construye la estrategia; también articula innovación, sostenibilidad y gestión de riesgos para crear valor de largo plazo para accionistas y grupos de interés.
Bolivia enfrenta una caída en la producción de gas y el desafío de redefinir su matriz energética. ¿Qué decisiones deberían impulsarse durante los próximos cinco años?
El país necesita una nueva política energética sustentada en reglas claras y seguridad jurídica que permitan atraer inversión privada. Eso implica actualizar la legislación de hidrocarburos y electricidad para crear condiciones competitivas y recuperar la confianza de los inversionistas.
Al mismo tiempo, es indispensable acelerar el desarrollo de energías renovables para utilizar el gas natural de manera más eficiente y destinar mayores volúmenes a la exportación. Finalmente, Bolivia debe volver a integrarse a los grandes proyectos energéticos regionales y aprovechar su ubicación para convertirse en un articulador de iniciativas de infraestructura, interconexión eléctrica y nuevos emprendimientos vinculados a la economía digital.
Bolivia tiene una ubicación privilegiada para convertirse en un centro regional de integración energética. La interconexión eléctrica, el desarrollo de infraestructura y la llegada de inversiones vinculadas a centros de datos pueden abrir una nueva etapa de crecimiento.
En el debate público suele presentarse una dicotomía entre combustibles fósiles y energías renovables. Usted plantea una visión distinta. ¿Cómo debería construirse esa transición?
No existe una contradicción entre ambas fuentes; existe complementariedad. La transición energética requiere combinar distintas tecnologías mientras aumenta progresivamente la participación de las energías limpias. El gas natural seguirá desempeñando un papel importante durante ese proceso.
Pero esa transformación exige grandes inversiones, y los Estados latinoamericanos difícilmente podrán financiarlas por sí solos. Se necesitan marcos regulatorios estables, seguridad jurídica y una alianza efectiva entre el sector público y el privado. Solo así será posible avanzar hacia una matriz energética más sostenible sin sacrificar competitividad ni seguridad en el abastecimiento.
La transición no consiste únicamente en sustituir combustibles. También implica garantizar energía suficiente, confiable y competitiva para sostener el crecimiento económico y responder a una demanda mundial cada vez mayor .
PERFIL:
Boris Santos Gómez Úzqueda es especialista en energía, gobierno corporativo y estrategia empresarial. Ha presidido directorios de empresas del sector eléctrico y el Comité Boliviano de la Comisión de Integración Energética Regional (CIER). Fue vicepresidente de ENDE, secretario de Energía de la Gobernación de Tarija y ejecutivo de CAINCO. Es autor de Señor Chairman, obra dedicada al liderazgo corporativo y la transición energética en América Latina.
Puedes ver los consejode Boris Gómez Uzqueda en el siguiente video: