Escucha esta nota aquí

Las bolsas de Arabia Saudita y los países del Golfo se hundieron a niveles bajos tras el fracaso entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y Rusia por los precios del petróleo, sumado a los efectos del coronavirus en las economías del mundo.

Los contratos a futuro del petróleo se desplomaron hasta un 30% cerca de las 18:00 (hora boliviana de ayer). El crudo tipo WTI valía $us 63 el barril el 20 de enero. Pero anoche se cotizaba a $us 33.

Las bolsas de Nueva York mostraban el domingo en la noche caídas del 4 al 5%, lo que preanunciaba un ‘lunes negro’, al menos en el arranque.

La caída del petróleo, obedece a una fuerte disputa entre dos socios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), como son Rusia y Arabia Saudita.

Según la agencia Bloomberg, “Rusia le hizo saber a Arabia Saudita que no estaba dispuesta a reducir aún más la producción. El Kremlin había decidido que apuntalar los precios a medida que el coronavirus devastara la demanda de energía sería un regalo para la industria del esquisto bituminoso (petróleo no convencional) de EE UU. Los frackers habían agregado millones de barriles de petróleo al mercado global, mientras que las compañías rusas mantenían los pozos inactivos. Ahora era el momento de exprimir a los estadounidenses”.

Esta puja es reflejo de la otra guerra del oro negro: la que mantienen los países productores de petróleo convencional contra el no convencional, que necesita un precio alto para ser viable.

Rusia quiere seguir agregando oferta de crudo al mercado para que el precio baje y sacar así del mercado al fracking.

El fracking le permitió a los Estados Unidos lograr el autoabastecimiento, convertirse en potencia petrolera, y desentenderse de las jugadas de los países miembros de la OPEP para regular el precio del crudo a su antojo.

Esto afectará a Bolivia que vende su gas indexado al precio de barril WTI, que cayó a $us 33.

Comentarios