El presidente de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), Jean Pierre Antelo, se pronunció este martes sobre la crisis de bloqueos y hechos de violencia que afectan a La Paz, El Alto y otras regiones del país, y advirtió que los sectores más perjudicados son las familias vulnerables, los trabajadores y quienes dependen del movimiento diario de la economía para subsistir.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el líder empresarial expresó preocupación por la escalada de tensión social y afirmó que “bolivianos están enfrentados a bolivianos” en medio de un escenario marcado por protestas, cierres de carreteras y enfrentamientos.
“Lo que está ocurriendo en el país, especialmente en La Paz y El Alto, duele profundamente”, señaló Antelo.
El presidente de Cainco sostuvo que ninguna demanda política, social o sectorial puede justificarse por encima de la vida y la convivencia pacífica, en un contexto donde los bloqueos comienzan a provocar problemas de abastecimiento, dificultades de transporte y afectaciones económicas en varias regiones.
“Ninguna demanda social, sectorial o política vale más que una vida y el derecho de vivirla en paz”, afirmó.
Antelo puso el foco en las consecuencias humanas de los conflictos y aseguró que detrás de cada bloqueo existen personas afectadas directamente por la paralización de actividades y el corte de rutas.
Mencionó el caso de pacientes que no logran llegar a hospitales, trabajadores que pierden ingresos diarios y familias que enfrentan dificultades para acceder a alimentos y medicamentos debido a las restricciones en el transporte.
“Quienes más sufren son siempre los más vulnerables”, sostuvo.
El pronunciamiento surge en momentos en que La Paz enfrenta protestas y bloqueos que ya generan impactos en el abastecimiento de productos básicos y combustibles. El Gobierno incluso activó puentes aéreos para trasladar alimentos por el cierre de carreteras.
En su mensaje, Antelo también defendió la necesidad de preservar el Estado de Derecho y la estabilidad institucional como condiciones indispensables para enfrentar la crisis económica y social que atraviesa Bolivia.
“La paz y el Estado de Derecho no son una concesión política. Son la base mínima para proteger a las personas y sostener la estabilidad que Bolivia necesita para salir adelante”, indicó.
El representante empresarial reconoció que la democracia implica debate, crítica y demandas sociales, pero remarcó que ninguna causa puede derivar en violencia o desestabilización.
Finalmente, pidió que cese los enfrentamientos y planteó retomar el diálogo como mecanismo para superar el conflicto.
“La estabilidad no es un punto de llegada; es la condición indispensable para construir cualquier cambio real y un mejor futuro para todos”, concluyó.