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El Consejo Nacional de presidentes de cámaras departamentales de Industria de Bolivia, se declaró en estado de crisis, afectados por la pandemia y los bloqueos de la Central Obrera Boliviana y el Pacto de Unidad. La entidad reportó la pérdida de $us 120 millones solo en los 12 días de bloqueos de carreteras que sufre el país entre el 3 de agosto hasta este viernes.

“La industria, que representa el 16% del PIB por impacto de la pandemia del Covid-19 y la convulsión política y social, viene experimentando una drástica contracción en su actividad económica y se declara en estado de crisis”, señala la declaración del Consejo Nacional.

Descenso y empleo

Mostraron que, a mayo de 2020 la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) industrial descendió a -6,9% cuando a diciembre de 2019, había registrado un crecimiento del 3,19%.

Esto significa un descenso de más de 10 puntos porcentuales. Por lo que, para el sector, se trata de la crisis más profunda de los últimos 40 años que genera iliquidez y amenaza con transformarse en insolvencia de las empresas con efectos negativos sobre la inversión, producción y generación de empleo formal.

En los primeros 60 días de cuarentena rígida, solo el 20% de la industria nacional registró actividad económica, generándose un serio prejuicio sobre la actividad manufacturera. Y en la posterior cuarentena dinámica, de ya más de 140 días, no se advierte la reactivación de la demanda y el aparato productivo industrial se encuentra en estado de recesión.

Normas del Gobierno no aplicables

Indican que, para reactivar la demanda, durante los últimos cuatro meses, la CNI ha planteado al Gobierno nacional, propuestas de política pública que van desde el diferimiento de pago de tributos, créditos, creación de fondos de garantías estatales y la operación de retorno al trabajo con medidas de seguridad.

“Pero las medidas aprobadas por el Gobierno nacional, como respuesta a las demandas del sector empresarial, tienen escasa o nula aplicación y resultados como para reactivar la demanda y la oferta del aparato productivo industrial”, manifiesta la industria del país.

Demanda urgente

Más adelante, el sector empresarial demanda, en el actual contexto de crisis industrial, que de forma urgente se concreten medidas gubernamentales que impulsen el Compro Boliviano, estableciendo destinar el 20% de los sueldos y salarios a la adquisición de productos con sello hecho en Bolivia.

El 20% representaría alrededor de $us 200 millones que dinamizarían la demanda de productos nacionales, que contribuirían a la reactivación de la industria nacional”, proponen.

Contrabando y productos farmacéuticos

Solicitan al Gobierno nacional generar y ejecutar políticas efectivas de lucha contra el contrabando y frenar las importaciones de productos farmacéuticos y otros sectores y el surgimiento de importadoras que no precautelan la salud de la población.

“Hacemos un llamamiento a los municipios para que en el marco de sus competencias realicen un control del contrabando en el mercado interno”, demandan. “Solicitamos que el Sector Público a nivel nacional y subnacional honren sus obligaciones pendientes al sector privado para aliviar la iliquidez de las empresas”, expresan, entre otros temas.

Que la COB reflexione

Por otro lado, el presidente de la CNI, Ibo Blazicevic, esperaba que la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB), reflexione sobre el gran daño que le está haciendo a la producción y al empleo.

“Queremos que la COB reflexione. Estos bloqueos han afectado de manera decisiva a la producción nacional y contribuyó de manera dramática a la destrucción de empleo. No solo la pandemia nos ha afectado como desde hace décadas, sino han sido estos 12 días de bloqueos que afectan y están destruyendo a las empresas. Nos llama la atención de la COB, que debería velar por la sostenibilidad del empleo”, lamentó.

Pérdidas millonarias

La CNI estima que, solo en los 12 días de bloqueo de organizaciones sociales, la industria perdió unos $us 120 millones hasta ahora y prevé la pérdida de miles de fuentes de trabajo.

“Es difícil vaticinar cuánto más puede soportar la industria. No hay una respuesta fácil; pero la contracción ha sido la más severa caída en las últimas décadas. Y al mantener fronteras cerradas, están propiciando el paso ilegal de mercaderías por puntos no autorizados”, manifestó Blazicevic.