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Por Raúl Domínguez

Los productores cañeros y los ingenios sucroalcoholeros de Santa Cruz pedirán a YPFB y al Ministerio de Hidrocarburos la compra de 150 millones de alcohol anhidro, comprometidos desde 2019 en el Programa Etanol, que pretendía sustituir buena parte de la importación de gasolina e impulsar la creación de nuevos empleos en el sector agroindustrial boliviano.

Este jueves debían reunirse en Santa Cruz los sectores productivos con el presidente de YPFB, Wilson Zelaya, y el ministro de Hidrocarburos y Energía, Franklin Molina; sin embargo, este último no asistió, por lo que los cañeros se retiraron de la reunión y pidieron la realización de una nueva para la próxima semana, con la presencia adicional del ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro.

El presidente de la Confederación Nacional de Cañeros de Bolivia (Concabol), Óscar Alberto Arnez, lamentó la ausencia del ministro Molina, a pesar de haber sido invitado con una semana de anticipación. Indicó que la negativa de continuar la reunión, responde a que las autoridades presentes no tenían el poder de decisión.

“Nosotros queremos llegar este año a 150 millones de litros de alcohol. YPFB importa 600 millones de litros de gasolina y queremos coordinar con el Gobierno para que esto funcione, porque existe también la capacidad y la predisposición de los surtidores para comercializar lo que proponemos hasta diciembre”, consideró Alberto.

En cuanto al precio, el dirigente cañero adelantó que se pretende mantener por cinco años más, con el fin de recuperar las inversiones. Actualmente, YPFB paga $us 0,69 por litro entregado en el ingenio. El Programa Etanol se inició en 2018 con una prueba piloto y en 2019 se logró un acuerdo para la comercialización de 120 millones de litros de alcohol; sin embargo, los cañeros aseguraron que no llegó al 30% y en 2020 se llegó al 50% de un volumen comprometido de 150 millones de litros.

Arnez indicó que en 2021 YPFB compró el 65% del volumen y que el sector se encuentra en la incertidumbre porque al 35% de la zafra 2021, no se conocen los volúmenes para la producción de azúcar y alcohol. Para el presente año se pretende superar la zafra de ocho millones de toneladas de caña de azúcar.

Por su parte, un ejecutivo del sector industrial, que pidió la reserva de su nombre, solicitó a las autoridades estatales poder crecer de acuerdo a lo que estaba programado: “los niveles de crecimiento que nos ofrece YPFB son irrisorios y yo me pregunto, ¿por qué tenemos que seguir importando un combustible más caro que el etanol?”, aseveró.

Consideró que el sector agrícola ha invertido unos $us 30 millones en 30 mil hectáreas nuevas de cultivos de caña, mientras el sector industrial lo hizo con más de $us 50 millones en equipamiento. “Estamos lejos, y lo grave es que tenemos la caña y tenemos que procesarla, tenemos los tanques y el alcohol porque desde un comienzo el proyecto era arrancar con 150 millones de litros y llevamos tres años y no hemos llegado más que a 100 millones”, añadió.

Hasta el cierre del presente reporte, se solicitó la versión de YPFB, pero no se tuvo respuesta.

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