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A pesar de un acuerdo suscrito entre la dirigencia nacional de los comercializadores de carne y personeros del Gobierno, el precio de la carne en Santa Cruz continúa con aumento de Bs 2 y  hasta Bs 3.

Para los dirigentes de la Confederación Nacional de Trabajadores en Carne de Bolivia (Contracabol) reducir el precio de la carne de res, en Santa Cruz y Tarija, está condicionado al cumplimiento del acuerdo sellado con el Gobierno.

Jesús Huchani, secretario ejecutivo de la Contracabol, sostuvo que, si bien en el acuerdo se indica volver a los precios anteriores, el mismo no puede ser realizado debido que aún los comercializadores al detalle de carne bovina siguen recibiendo el alimento a precios caros.

Huchani remarcó que, hasta que los ganaderos no bajen de precio, los carniceros tampoco podrán baja el costo del kilo de la carne que está ligado a que el acuerdo avance en estos siete días y vayan cumpliendo los diferentes puntos del documento.

Juan Chipana, secretario general de la Federación de Comercializadores de Carne de Santa Cruz, sostuvo que la rebaja no será automática de un día para el otro, sino que será un proceso que espera que en siete días se logre cumplir.

“Es nuestro compromiso dejar sin efecto los Bs 2 y Bs 3 del aumento del kilo de la carne de res, pero antes los ganaderos deben bajar el precio y se deben analizar el cumplimiento del acuerdo firmando”, sostuvo Chipana.

Por ello subrayó que en los diferentes mercados de la ciudad el costo del alimento tiene los valores que se dispuso el lunes 25 de octubre, por lo que pidió la compresión de la ciudadanía.

Respecto a los centros de remate, Chipana indicó que la oferta y la demanda que se da en la puja es ficticia, pues a su criterio hay un preacuerdo entre los ganaderos y estos puntos de remante de siempre elevar el precio y en donde el martillero busca incentivar aumentar los costos que al final se trasladan a los carniceros.

Sobre el tema, la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol) reiteraron su rechazo a la decisión de pretender cerrar los centros de remate, pues considera que estos son los canales más transparentes y ágiles con que cuentan los productores y demandantes de ganado.

Ante esta situación, la institución se declara en emergencia y rechaza el acuerdo entre el Gobierno y la Contracabol y pide a las autoridades gubernamentales un diálogo con todos los actores de la cadena cárnica y analizar objetivamente la petición de los carniceros de cerrar los centros de remate.

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