La crisis de transitabilidad que afecta a varias carreteras del país a causa de los bloqueos obligó a la Armada Boliviana a desplegar una operación humanitaria en el lago Titicaca para garantizar el traslado de personas y el abastecimiento de algunas poblaciones de la región fronteriza con Perú.
A través del Buque Multipropósito BM-01 “Mosoj Huayna”, dependiente de la Unidad Operativa de Servicios Navales Turísticos (NAVTUR), la institución naval ejecutó una operación de evacuación y apoyo logístico en la localidad de Guaqui, uno de los puntos afectados por las dificultades de circulación en la ruta internacional La Paz–Desaguadero.
La intervención permitió trasladar de manera segura a turistas nacionales y extranjeros entre Guaqui y el Puerto de Desaguadero, utilizando para ello dos lanchas auxiliares que complementaron las tareas del buque. La operación también incluyó el transporte de suministros para la población local y el apoyo a unidades militares asentadas en la zona.
La medida se desarrolla en un contexto de creciente afectación a la movilidad y al abastecimiento en distintos puntos del país. Durante los últimos días, sectores productivos, transportistas y viajeros han denunciado dificultades para desplazarse por las carreteras bloqueadas, mientras el Gobierno busca habilitar corredores humanitarios y restablecer la circulación en las principales rutas.
El comandante del BM-01 “Mosoj Huayna”, capitán de corbeta Luis Miguel Ruiz Flores, señaló que la misión responde al compromiso institucional de brindar asistencia a la población en situaciones que alteran la normal transitabilidad.
“Estas acciones reflejan el compromiso permanente de la Armada Boliviana con el servicio a la población, contribuyendo a preservar la seguridad, el bienestar y la asistencia oportuna de quienes requieren apoyo”, indicó la autoridad naval.
La operación en el lago Titicaca evidencia cómo las restricciones en las rutas terrestres están obligando a recurrir a alternativas de transporte para garantizar el desplazamiento de personas y el abastecimiento de bienes esenciales. Mientras persisten los conflictos en diferentes puntos del país, las instituciones estatales continúan desplegando recursos para reducir el impacto de los bloqueos sobre la población.