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En un escenario de advertencias de que Argentina comprará gas a Chile y, además, la condicionante de que pueden dejar de comprar energía eléctrica a Bolivia, ayer cinco estados de Brasil (Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Santa Catarina, Paraná y Río Grande do Sul) asoman como nuevos nichos de mercado para el gas y la urea boliviana. 

El interés de futuros negocios de compraventa del energético y de urea se selló ayer con la firma de un memorándum de entendimiento entre el ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Luis Sánchez, y los gobernadores de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, Pedro Taques y Reinaldo Azambuja, respectivamente.  

A decir de Sánchez, la formalización de interés de compra de gas de los cinco estados brasileños abre la oportunidad de negocios y de nuevos mercados, con mejores precios, para Bolivia a partir de 2019, cuando finalice el contrato con Petrobras. 

El potencial de demanda oscila entre 10 y 12 millones de metros cúbicos día (MMm3/d). 
En la actualidad, Bolivia tiene contratos para exportar 30 MMm3/d a Brasil; 27 millones a Argentina, mientras que el mercado interno consume 13 millones. No obstante, a Brasil envía un promedio de 27 y 29 millones y a Argentina entre 15 y 17 millones. La producción total de gas promedia los 58 millones.

En la perspectiva de asegurar esa demanda, Sánchez habló de que Bolivia tiene una cartera de inversión en exploración para incrementar las reservas y la producción gasífera hasta 2019. la novedad, según el ministro, es que las empresas privadas de gas de los cinco estados brasileños han manifestado interés de participar como socias de la estatal petrolera YPFB en la exportación de gas a dichos estados. 

En el caso de la urea, Sánchez aseguró que el estado de Mato Grosso concentra el 50% de la producción de granos de Brasil y que los productores brasileños ven ventaja en la logística -tiempo- y en costos de almacenamiento importando el fertilizante desde Bolivia. En la actualidad, Brasil importa urea desde China -tarda varios meses- y desde Bolivia estiman dos días.

Precisamente en junio arranca operaciones la planta de amoniaco y urea de Bulo Bulo para lo cual la empresa ferroviaria Oriental alista toda la logística para exportar (330.000 t) del producto a Brasil.

Ministro ve acción política
Tras la firma del memorándum, el ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, convocó a una conferencia de prensa en el salón principal de la sede de YPFB ubicado en el lujoso barrio Las Palmas. En el acto pidió al embajador de Argentina en el país, Normando Álvarez, no afectar políticamente al Gobierno. 
Dejó sentado que el mercado argentino está después del brasileño y del interno.

“Estoy sorprendido porque ayer Argentina dijo que firmará un contrato de compra de gas con Chile. Ellos son soberanos, pueden comprar gas de cualquier país, pero que no afecte políticamente a Bolivia. Con el reporte que tengo de YPFB se ha cumplido a cabalidad los cuatro primeros meses. Ahora bien, los responsables de este contrato son Enarsa y YPFB, y si hay problemas a futuro pediremos cuentas a las empresas. Hoy, como ha dicho el Presidente, hemos duplicado la producción de gas”, sintetizó a la consulta del Diario Mayor EL DEBER.

Falta de combustible

El diario La Nación, de Argentina, señaló ayer que el Gobierno de ese país ya definió la estrategia de abastecimiento de energía para el invierno, la época más crítica del año. Resume que se importará todo el gas posible y el resto se cubrirá con combustibles líquidos. 

De esa manera, el suministro de gas a hogares estará garantizado, como suele ocurrir, aunque pese a ese esfuerzo faltará combustible para las industrias en los días más fríos del año.
El presidente de Enarsa, Hugo Balboa, defendió la importación de gas de Chile, que comenzó el año pasado. Dijo que Bolivia, que suele tener un precio conveniente, también suele incumplir el contrato de abastecimiento, algo que resiente el suministro en el invierno.  

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