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Los constructores del país difieren con la cifra de crecimiento acumulado del 17,9% en el primer cuatrimestre de este año compartida por el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, en la presentación del informe de evaluación de la economía boliviana que, según datos estimados del Índice Global de Actividad Económica (IGAE), logró un repunte del 5,3% de enero a abril.

El titular de la Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco), Luis Bustillo, aseveró que si bien se ha tomado conocimiento de la presentación realizada por el ministro de Economía; como institución no pueden afirmar el desempeño descrito del 17,9%, y que como bien se expresa en el gráfico del IGAE por actividad económica es estimado, en virtud a la falta de información que se tiene desde el segundo trimestre de la gestión 2020 con respecto a la información tanto del PIB como del IGAE (el INE solo presenta a noviembre de 2020). Ese aspecto no permite realizar un seguimiento o una proyección que permita ver la efectividad de si existe o no un mayor desempeño del sector como se espera o se pretende tener.

Además, dijo que no se cuenta con información referida a un plan de reactivación económica del sector de la construcción.

Bustillo aclaró que las empresas, en su mayoría, están con iliquidez por falta de pago de planillas de avance de obras de proyectos en ejecución y concluidos, lo cual implica no poder cumplir con sus proveedores y acreedores ni permite la reactivación del sector. Refirió que las empresas con proyectos privados retomaron paulatinamente sus actividades.

Comparativamente, dijo que en 2019 se aprobaron 3.037.816 m2 de permisos de construcción y en 2020 solo 1.921.781 m2, existiendo una caída del 37%, por la falta de demanda de inmuebles e inestabilidad laboral de los potenciales compradores; generado por la falta de reactivación económica del sector productivo, aspecto que para el empresario privado genera temor por los compromisos que deben cumplir, por ejemplo, con la banca.

Si bien el presupuesto asignado de inversión pública para infraestructura asciende a $us 1.452 millones, Bustillo dijo que como sector no tienen conocimiento de cómo, cuánto, la magnitud de los proyectos ni cuántas empresas constructoras nacionales se beneficiarán con trabajo.

Hasta marzo, según información de medios de comunicación, a decir de Bustillos, referenciaban que la inversión pública creció un 47% ($us 185 millones) con respecto a similar período de 2020 ($us 74 millones), destacando la reactivación de proyectos carreteros como El Espino-Charagua-Boyuibe, el tren metropolitano de Cochabamba, la doble vía tramo central El Sillar y la rehabilitación de la carretera Santa Cruz-Trinidad, entre otros.

“Todos estos proyectos y ejecución de la inversión pública han ido a pagar planillas de avance de obras a empresas extranjeras, beneficiarias de proyectos de gran envergadura y con financiamiento externo”, mencionó el titular de la Caboco, al aclarar que no existen proyectos o procesos de contratación con recursos de inversión pública, en los cuales las empresas nacionales puedan participar.

En el informe de evaluación de la economía, Montenegro destacó la recuperación de sectores económicos, como la minería, la construcción, hidrocarburos, la industria manufacturera, el incremento de las exportaciones y la disminución de la tasa de desempleo. Describió que la minería presenta un crecimiento acumulado del 34,2%, construcción (17,9%), hidrocarburos (10%), industria de manufacturas (9,6%), comercio (8,4%) y otros servicios el 8,1%.

“Como decía nuestro presidente Luis Arce vamos por el camino correcto, por la senda adecuada, creemos que este es un escenario de recuperación paulatina, progresiva, no exitista, pero importante para la economía boliviana. Adicionalmente, tenemos que señalar que todos estos indicadores se están registrando en varios sectores de la economía, no está concentrado en un sector en específico”, explicó Montenegro, al aclarar que la recuperación de la economía este año está sujeta a que los efectos de la pandemia no ralenticen el funcionamiento económico.

Rebote o tendencia sostenida

El gerente general de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), Javier Arze, expuso que el sector de la construcción sufrió una contracción muy fuerte en 2020 como consecuencia de la pandemia del Covid y por la crisis económica general que provocó.

Anotó que los últimos datos oficiales disponibles del INE sobre el PIB corresponden al segundo trimestre de 2020 y en ese momento la construcción presentaba una caída del 50,95%. Por lo tanto, dijo que el dato de un crecimiento del 17,9%, es una muestra de la recuperación progresiva y reactivación de la actividad; sin embargo, “aún no podemos determinar si se trata de un rebote o de una tendencia sostenida de largo plazo”, expresó.

De acuerdo con los indicadores de Cadecocruz, a través del Centro de Estudios Económicos y Desarrollo, es evidente que la construcción muestra señales de reactivación, pero todavía en niveles previos a la pandemia. “Debemos seguir observando la evolución mensual de la construcción para poder señalar que se recuperaron los niveles de crecimiento pre crisis, o si los datos actuales reflejan un rebote normal después de las dimensiones de la afectación sufrida en 2020”, dijo.

Refirió que las deudas de las instituciones públicas limita la liquidez de las empresas y el correcto funcionamiento de toda la cadena de pagos que involucra a 17 sectores de la economía.

Para Arze, la inversión pública es fundamental para el funcionamiento y evolución del sector de la construcción, dado que el 72% de la actividad se sostiene con las obras y proyectos de inversión pública de las diferentes administraciones del Estado. “La previsión es que podremos crecer un 1,69% si el plan de inversión pública de $us 4.011 millones se cumple en su totalidad”, exclamó el ejecutivo.

La semana pasada, citado en ABI, el viceministro de Planificación y Coordinación, Carlos Guachalla, informó de que la inversión pública ejecutada en seis meses, de noviembre de 2020 a abril de 2021, llegó a $us 1.300 millones.

El viceministro explicó que las áreas que concentran la disminución del desempleo son comercio y construcción. En este último sector, dijo que la inversión pública desempeña “un papel importante”.

El expresidente de la Cámara de Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), Rolando Schrupp, refutó los datos oficiales e indicó que hoy no sirve comparar el crecimiento con 2020, si no con 2019, lo cual debe poner en el centro del debate y de la opinión pública: ¿cuán productivos somos? ¿cuál es la producción actual en valores y no en porcentajes de variación? Así, cree que se podrá comparar papas con papas y naranjas con naranjas, porque hoy más que nunca hay que tener mucho cuidado con la famosa frase “los números no mienten, pero hay muchos mentirosos manejando números”.

En 2020, mencionó que se vivió una crisis de oferta; es decir, no fue una crisis por falta de economía en el mercado, si no por la imposibilidad de colocar bienes y servicios, dado que la mano de obra estaba restringida de producir. “Dígannos cuanto fue la facturación, no la variación, y podremos saber cómo estamos”, interpeló Schrupp.

Tendencia a normalizarse

En el área que toca al Colegio de Arquitectos de Santa Cruz, que es la de proyectos, a decir del gerente general Jorge Stratis, estos cayeron en 2020 un 50% con relación a 2019 (que había bajado en un 39% con relación a 2018). En lo que va de 2021, dijo que se evidencia cierta recuperación. “Hay una tendencia a la normalización, pero aún lenta, que no va a lograrse este año. Requerirá un poco más de tiempo”, exclamó.

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