Escucha esta nota aquí

Mediante una carta enviada a la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS), la Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco) transmitió a la entidad reguladora la preocupación de las empresas asociadas, debido a que algunas firmas aseguradoras no están atendiendo los requerimientos de renovación de garantías, a pesar de que las constructoras estarían presentando toda la documentación que se les solicita y que antes no era requerida.

En la misiva, que además fue enviada a la Asociación Boliviana de Aseguradores (ABA), Caboco explica que, desde el 26 de marzo, el país entró en cuarentena por la pandemia Covid-19, motivo por el cual, en abril y mayo, las entidades contratantes no realizaron las solicitudes de renovación de las boletas de garantía.

“Lamentablemente, la emergencia sanitaria y cuarentena en el país, ha dificultado varios trámites de las empresas; sin embargo, diferentes compañías de servicios y entidades, han establecido plazos y prórrogas para el cumplimiento de pagos y otros”, sostiene la institución.

En ese sentido, fue que Caboco decidió acudir a la APS para solicitar que se pueda instruir a las empresas aseguradoras que regularicen y atiendan los requerimientos de renovación de garantías, y que además se pueda establecer que las aseguradoras uniformen, a escala nacional, sus criterios, procedimientos y costo de primas de renovación.

Con respecto al pedido de Caboco, Javier Arze, gerente de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), explicó que cuando una empresa constructora quiere postularse a una licitación, lo primero que hace es buscar las garantías, la cuales son de diferente tipo: seriedad de propuesta, correcta inversión de anticipo y cumplimiento de contrato.

“Cuando a uno le dicen que tal obra debe estar lista en un determinado periodo, debe presentar la póliza de correcta inversión y la de cumplimiento de contrato. La primera, cada vez que pagan una planilla, hay que demostrar el avance. Por ejemplo, he avanzado 100 y te pagan 90, porque esos 10 se van a devolver a la entidad que te dio el anticipo, hasta llegar a un punto en que se devuelve la póliza de garantía, que es casi al finalizar el proyecto. La que siempre queda abierta es la de cumplimento de contrato, que avala la conclusión del trato”, dijo Arze.

Lastimosamente, de acuerdo con Arze, el sector viene de atravesando por un momento delicado desde octubre de 2019, que fue irregular desde el día 20 debido a los problemas políticos. Luego de pasar un noviembre complicado, los meses de diciembre, enero y febrero fueron de recuperación, pero en marzo se dictó la cuarentena. “Prácticamente no hemos tenido movimiento hasta finales de julio. Obviamente que hay obras que se han atrasado y necesitan renovar su póliza, porque ya se venció, en algunos casos, pero si la compañía aseguradora no la renuevan, los contratantes pueden rescindir el contrato por falta de esa póliza, lo que perjudica a las constructoras”, señaló.

La figura de renovar la póliza, según Arze, fue incluida en la Ley de Fianzas, que determina que la renovación en este tipo de contratos es automática. El reglamento estipula que debe ser el contratante el que la pida, indicó el constructor, a tiempo de manifestar que puede ser que algunas firmas se hayan retrasado en su solicitud, lo que no impide la operación.

Por su parte, Justino Avendaño, gerente de ABA, dijo que acababa de recibir la carta y que la institución aún no tiene una posición con respecto al tema. “Le he pasado (la misiva) a las compañías para que me informen del tratamiento que están dando a esos casos”, indicó.