Escucha esta nota aquí

En los meses más rigurosos de la cuarentena por la pandemia del Covid-19, abril y mayo, Bolivia redujo su consumo de combustibles (diésel y gasolina) entre un 30% y hasta un 45%, lo que derivó en una mínima importación de los energéticos con el abastecimiento de la producción nacional.

El ministro de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, dijo que hubo una baja muy grande en el consumo durante estos meses críticos de la pandemia debido a que la actividad económica industrial estuvo paralizada. En cuanto a la gasolina, se ha reducido entre el 30% al 35% en relación a la anterior gestión. Y del diésel ha caído la demanda entre un 40% y un 45% en estos meses de paralización.

Y pese a que la importación de combustibles disminuyó a su mínima expresión, la demanda interna se cubrió con la producción de las refinerías, aunque también bajaron su producción por la falta de inyección de gas a los mercados de Brasil y Argentina.

Entre tanto, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Richard Botello, explicó que, durante la cuarentena, al no haber consumo, se llegó a niveles máximos de almacenaje en el país, por lo que en abril y mayo no se compró combustibles.

Ambas autoridades, coincidieron en señalar que, producto de la flexibilización de las medidas sanitarias para luchar contra el coronavirus, la curva de importación y demanda, nuevamente empezará a crecer y hará falta una nueva estrategia para la compra del producto para el parque automotor y la producción nacional.