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Un telefónico flexible que se convierte en reloj, una tableta maleable que se convierte en smartphone doblándose como un libro, unas zapatillas conectadas que miden los pasos dados por quien las calza y una carcasa que proyecta un teclado sobre una superficie en el que el usuario puede escribir son ideas futuristas que están a la vuelta de la esquina.

En la Lenovo Tech World, celebrado en la ciudad de California (EEUU), la firma china hizo algunas demostraciones de conceptos en los que ya trabaja y que podrían tomar solo un par de años para llegar al mercado.

Peter Hortensius, jefe de tecnología de Lenovo, explicó que todos los prototipos no necesariamente tienen la intención de salir al mercado, sino que la idea es estimular la imaginación y empujar la creatividad de sus diseñadores de productos.

La empresa, propietaria de Motorola,también presentó el Moto Z, el primer teléfono modular de la marca estadounidense y anuncio el programa MotoMods para desarrollar módulos para el smartphones.