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Hay varios camiones estacionados al lado peruano. También varias personas que descargan productos y materiales que serán internados a Bolivia en 'burritos', vehículos acondicionados para carga, o simplemente en bicicletas que tienen delante un cargador. Pasan el puente internacional y nadie hace el control. Ni autoridades peruanas ni bolivianas, ambas miran pasar el contrabando.


Un funcionario de la Aduana en Desaguadero explicó que es "casi imposible" controlar la carga que llega de Perú debido a la cantidad de "microcontrabando" que ingresa al lado boliviano. Un policía detalló que el control en esta zona se limita al ámbito migratorio.


Cada vehículo adaptado pasa productos productos producidos en Perú, como pañales, bebidas, alimentos, ropa y hasta material de construcción. Esta carga luego vuelve al camión que pasa por vías ilegales al lado boliviano. También utilizan otros motorizados que esperan su turno en Desaguadero. Su destino es La Paz o El Alto.


El comandante policial de la región de Puno en Perú, Róger Tello Ramírez, explicó que en el lado peruano esta carga pasa por control de Aduana en la vía Puno-Desaguadero. Luego se desconoce su rumbo. 


Al llegar a la frontera se evita el paso del camión por el puente. Hay otros motorizados que esperan en el lado boliviano para recibir esa carga, también sin ningún tipo de control.


Ya en la vía a La Paz, el único control a esa carga es en el puesto aduanero de Guaqui, pero igual el motorizado sigue su camino.

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