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Vientos de cambio en el interior de la Empresa Siderúrgica de El Mutún. Este lunes mediante tres decretos supremos, el Gobierno designó a Gary Prado, Luis Alberto Áñez y Luis Núñez, como miembros del directorio de la empresa estatal.

Prado, fue uno de los abogados defensores del caso terrorismo. Este proceso fue cerrado luego de más de 10 años de litigio en tribunales con la absolución de todos los acusados. El anterior Gobierno inició un proceso a más de 30 personas, según la acusación, los imputados pretendían cometer un magnicidio contra el entonces presidente, Evo Morales.

Las otras dos autoridades tienen como principal carta de presentación el haber ocupado espacios de poder en el Comité Cívico. 

Por ejemplo, Núñez, fue presidente del Comité en la gestión de 2009-2011. Además, era considerado la mano derecha del exlíder cívico, y ahora ministro, Branko Marinkovic. 

Por otro lado Áñez, fue presidente del Comité Cívico Provincial durante varios años.

Al comienzo de la gestión del Gobierno de transición fue designado como viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario.

Antes de llegar a la administración pública, ‘Beto Añez’, como es conocido, fue crítico a la administración de la presidente, Jeanine Áñez, por no tomar en cuenta a los actores cívicos en la conformación de su equipo de colaboradores.

Los tres tendrán el cargo de directores en representación del Órgano Ejecutivo.

La ESM es una empresa estatal que tiene como objetivo desarrollar un proyecto metalúrgico en el Mutún, uno de los yacimientos de hierros grandes del mundo.

Este proyecto data de varios años. Durante la gestión de Evo Morales, el proyecto fue entregado a la empresa india Jindal, que luego de varios años dejó el país sin haber realizado la inversión comprometida.

El año pasado, mediante un crédito del Eximbank, se logró el financiamiento para instalar una planta.

Pero a la fecha la empresa responsable de la obra, Sinoesteel, según el Gobierno de transición, registra un avance lento.