Escucha esta nota aquí

El proyecto de ley que establece el reintegro en efectivo del Impuesto al Valor Agregado (IVA) está dirigido solo a las personas naturales que tengan un ingreso de hasta Bs 9.000 y que el porcentaje de devolución de dicho impuesto será de un 5% de las compras acumuladas.

El proyecto de Ley 16-2020, de Régimen de Reintegro en Efectivo del Impuesto al Valor Agregado (RE-IVA), que ya fue enviado por el Gobierno a la Asamblea Legislativa, apunta a las personas de menores ingresos y busca incentivar el pago a través de medios tecnológicos para potenciar la legalidad en la actividad comercial.

Dicho proyecto propone que un porcentaje del IVA incluido en las facturas por la compra de un producto, el uso de un servicio o la contratación de una obra, debe compensar especialmente a las personas que perciban salarios menores o iguales a los Bs 9.000.

Al respecto, Jorge Zogbi, analista tributario, sostuvo que dicho proyecto de ley es limitado, pues hubiera contemplado un salario mayor para generar un mayor consumo, aunque precisó que en tiempo de crisis cualquier medida que busca impulsar la economía es bienvenida.

Zogbi precisó que otra manera de reactivar la economía es la reducción de algunos impuestos que, de manera directa, impacta en las empresas.

Sobre los Bs 807 millones que potencialmente calcula el Gobierno recaudar por esta medida, Zogbi dijo que eso será porque más personas pedirán factura con la esperanza de recibir una devolución en efectivo.

En cuanto a los plazos de devolución por la aplicación de Reintegro del IVA (Re-IVA), el proyecto indica que está sujeto a su posterior reglamentación.

Para Miguel Vaca, experto tributario, la medida que impulsa el Ejecutivo es interesante, pero no deja de ser un parche que es limitante, pues solo se contempla a las personas que ganan hasta Bs 9.000, cuando a su criterio las personas de mayor ingreso y consumo también fueron afectadas por la pandemia.

Vaca remarcó que, para lograr un mayor efecto, se debe trabajar en lograr la universalidad de las facturas y que su emisión no esté limitada a la actividad que uno desempeña.

El experto sostuvo que, de lograr esta universalización, todos pedirían factura y la economía se formalizaría, generando mayores ingresos al Estado.

A su vez, Pablo Ordoñez, analista en temas impositivos, remarcó que la medida es limitada y que el porcentaje de reintegro, un 5%, es muy bajo, por lo que mostró sus dudas respecto al impacto que tendrá en el incremento del consumo.

Ordoñez, a manera de ejemplo, detalló que, si una persona gana Bs 9.000, por lo general destina solo un 50% o menos al consumo en los que pide factura. Si logra gastar Bs 4.500, la devolución en efectivo por el 5% será de Bs 250, un monto que -a criterio de Ordoñez- es muy bajo.

La visión empresarial

Desde la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), destacaron la medida, pero observaron que limitar el reintegro del IVA únicamente a las operaciones con pagos de tarjeta de crédito, reduce su impacto.

Desde Cainco precisaron que, según reportes, si bien las operaciones de medios electrónicos de pago van en ascenso, al cierre de 2019 apenas un tercio del total de las operaciones con tarjetas electrónicas se efectuó con tarjeta de crédito, lo cual, mediante una extrapolación simple, correspondería a un valor equivalente aproximadamente a más de $us 400 millones, equivalentes a 1% del Producto Interno Bruto (PIB).

La Cámara reiteró la importancia de un apoyo al tejido empresarial contundente que debe llegar por medio de créditos de fomento con normas que protejan al sistema financiero para que el dinero alcance de forma rápida a las unidades productivas que más lo necesiten.

 “Estos créditos deben ser para capital de operaciones y estar disponibles para todo el tejido de la economía real sin importar su tamaño, para que se conserve la mayor cantidad de empleos posibles y se recuperen los que se han perdido. Asimismo, es urgente remover las barreras que limitan la competitividad de la industria nacional", precisaron desde Cainco.

Comentarios