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Antes de la bochornosa conferencia de prensa brindada por el director de departamental del INRA, Adalberto Rojas, autoridad agraria, se cruzó con Percy Suárez, uno de los siete periodistas que fue secuestrado por un grupo armado el pasado jueves. En un breve diálogo la autoridad se solidarizó con el comunicador. Ante esto, el periodista espera que las palabras de apoyo sean reales.

Suárez llegó junto con varios periodistas a una conferencia convocada por Rojas. Antes de dar sus declaraciones a los medios se acercó al comunicador al que llamó “compañero y amigo de años”.

Después lo abrazó, lo tomó de la mano y seguidamente le expresó su solidaridad a él y a su familia que vivieron horas de zozobra cuando Suárez, y otros seis comunicadores fueron emboscados por este grupo armado. Según el relato de las víctimas fueron retenidos por la fuerza y golpeados por siete horas.

En su breve charla aseguró que se enteró del hecho horas después y que entre las personas que escaparon del grupo armado tenía un amigo cercano a su familia.

“Mi solidaridad”, dijo Rojas, de forma inmediata Suárez respondió “espero que sus palabras sean sinceras doctor”.

Después de esto, la conferencia fue un bochorno total. La autoridad evitó dar mayores detalles y si tiene algún tipo de vínculo con el grupo armado.

Las dudas sobre la imparcialidad de la autoridad agraria surgieron cuando en un reporte de un medio apareció en el lugar del conflicto junto con el grupo que atacó a los periodistas. Incluso fue recibido con guirnaldas y aplausos.

Los peor es que uno de los cabecillas del ataque fue identificado por las víctimas, cuando fue captado por las cámaras mientras caminaba y hablaba con el director del INRA. El lunes Rojas negó cualquier vínculo, no obstante, estas declaraciones no aclararon las dudas y cuestionamientos que existen sobre el accionar de la entidad agraria.

Suárez, camarógrafo con años de experiencia, tuvo el temple para grabar el momento justo cuando el grupo armado emboscó a los periodistas, policías y trabajadores agrícolas. En las imágenes se ve la destreza de estas personas en el manejo de las armas y cómo uno de ellos amenaza y quita la cámara al comunicador.

Estas imágenes permitieron que las autoridades y la sociedad conozcan una parte del momento tenso que vivieron las 17 personas secuestradas, a las que este grupo incluso amenazó con quemar vivas. Pese a a la gravedad del hecho no existe ningún detenido.


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