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El lunes, el presidente de Bolivia, Luis Arce, brindó el informe de su primer año de gestión, en medio de gritos y silbatinas. Los economistas consultados consideran que la información fue sesgada. Indican que el primer mandatario expuso indicadores positivos sin explicar el contexto, comparó los números de 2021 con un año atípico marcado por la crisis sanitaria y el confinamiento (siete meses), pero además se atribuyó logros que no dependían de su administración (las remesas).

EL DEBER sometió el mensaje presidencial al análisis de los economistas Martín Montero, Óscar Flores, Juan Pablo Suárez, Lorgio Ardaya y José Gabriel Espinoza.

Gran parte del discurso de Arce es intelectualmente deshonesto porque no se puede comparar con el 2020 que es un periodo especial, marcado por la pandemia, dice Montero.

Asimismo, menciona que Arce atribuye a su Gobierno la mejora de las remesas que se reciben del exterior cuando no tiene nada que ver con su administración. “Si él fuera honesto debiera cotejar su gestión con 2019”, sostuvo.

En criterio del docente de la Uagrm, Óscar Flores, hay que destacar que el Gobierno de Arce logró inmunizar a cerca de ocho millones de personas e impulsó la demanda interna haciendo que los habitantes compren producto nacional, lo que mueve la economía. Hay indicadores positivos como el PIB que creció al 9,4% (al segundo semestre de 2021), el empleo que aumentó y ahora hay mayor población económicamente activa. “Yo les digo a mis alumnos que como país es lindo que haya salud, empleo y vivienda, lo que hacen de una persona digna”, dijo.

El catedrático puso como ejemplo a Suiza que no tiene recursos naturales y una superficie de 250.000 km cuadrados, pero es el octavo país con el mayor PIB del mundo. “Pensamos distinto, derecha o izquierda, pero precisamos todos darnos la mano porque estamos dotados de grandes recursos naturales. Somos el país con las mayores reservas de litio en el mundo, y es el ‘oro blanco’, en agropecuaria tenemos seis millones de hectáreas para aprovechar”, señaló.

Al igual que Montero, Juan Pablo Suárez, presidente de los economistas de Santa Cruz, observa un sesgo total en el mensaje presidencial al comparar las cifras actuales con las de 2020 . “Entiendo que se compare con el peor decrecimiento en 67 años, pero no menciona que hubo pandemia. Así, como cuando hablaban de la bonanza y las reservas se explicaban por los altos precios internacionales”, mencionó.

Las remesas es un dato que no tiene nada que ver con lo que haya hecho el Gobierno, indica Suárez. El aumento de exportaciones e importaciones en esta gestión, también la destacó Arce cotejando con 2020, cuando hubo restricciones al comercio internacional.

Para el economista Lorgio Ardaya el mensaje del primer mandatario deja en evidencia que el Estado -en todos sus niveles- continúa siendo el principal agente económico de inversión, acompañado este último año de una importante inversión extranjera directa, recursos que son importantes para la generación de nuevos empleos.

En definitiva, los indicadores económicos muestran una recuperación de la economía debido a la vuelta al Modelo Económico Social Comunitario y Productivo que proyecta a la economía boliviana entre las tres de mayor crecimiento de la región.
“Esto se debe al acertado manejo de las políticas monetarias, destacando el control de la inflación y la confianza en la moneda boliviana, que se refleja en los niveles de ahorros y créditos en bolivianos en el sistema financiero”.

En términos de datos, “el presidente siempre ha sido una persona que sesga la lectura de los mismos, forzando causalidades o forzando relaciones de causa-efecto, que no siempre son así”, explia el economista José Gabriel Espinoza. Y menciona como ejemplo el aumento de las remesas en 2021, que Arce lo atribuye a un logro de su política económica, cuando en realidad tiene que ver con la facilidad que ya tienen las familias migrantes para trabajar, cobrar y enviar el dinero a Bolivia.

“Olvidarse de Jeanine”

Los analistas señalan que el primer mandatario debería “olvidarse” del gobierno de Jeanine Áñez para avanzar. “Creo que el MAS se debe olvidar del golpe de Estado, de Jeanine Áñez y ver el país para avanzar. Debemos hablar el mismo idioma, hay grandes potencialidades en el país, tenemos ventajas competitivas”, indica el docente Óscar Flores.

En la misma línea, Montero repara en que el presidente Luis Arce al momento de criticar a Áñez olvida que fue un gobierno que aplicó medidas más socialistas que de libre mercado porque dio bonos y mantuvo las restricciones, tal como lo hacen las administraciones de izquierda.

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