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Eduardo Nostas, presidente de la Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA), espera que haya una apertura para autorizar el uso de semillas genéticamente modificadas. Considera que es una situación que no se puede seguir dilatando cuando en el mercado de manera ilegal se está ofreciendo el producto.

- ¿Qué balance hace del sector?

Debido a los problemas climáticos entre sequía y heladas; el agro, nuestro principal cliente, tuvo algunos inconvenientes y no se obtuvieron los rendimientos esperados. En la campaña de invierno las heladas causaron importantes pérdidas y en la de verano la falta de agua también mermó la producción. Eso, de alguna manera también impacto en la demanda de insumos agrícolas. Pero los mayores problemas los tuvimos en poder importar nuestros productos.

- ¿A qué se refiere?

Debido a la crisis mundial en el tema de dotación de contenedores y del servicio de transporte, la logística de importación se ha encarecido y en nuestro caso los problemas más puntuales se han dado en la India y China, que son nuestros principales proveedores. En la India, el costo de la energía se ha encarecido de forma exponencial a lo que se suma la falta de personal en las fábricas debido a la pandemia.

Mientras que en la China hay nuevas normas de controles por el tema del medioambiente, debido a los Juegos Olímpicos de invierno, que se celebrarán en febrero de 2022 en Pekín, la producción es menor. Esta situación, más la anteriormente nombrada ha provocado atrasos en los envíos, cancelaciones de nuestros pedidos y obviamente el incremento de los precios. Se puede decir que este año para el sector fue complicado.

- ¿El aumento de costos se lo trasladó al consumidor final?

Ante el encarecimiento de los insumos para la producción de los productos fitosanitarios y el incremento de precios en las importaciones, no tuvimos alternativa y también subimos los precios de los diferentes insumos. El reajuste fue de un 30% y un 100%. Esto nos permitió cubrir los costos de la logística de importación.

- Este incremento ¿afectó las ventas del sector?

En algunos casos lo hizo, pero no de manera significativa debido a que la actividad agropecuaria no puede parar. Las campañas de invierno y verano siguen vigentes. La actividad pecuaria sigue avanzando. Esa es la ventaja de trabajar con uno de los sectores económicos más dinámicos del país que tiene la responsabilidad de garantizar los alimentos para la población. Ni en plena pandemia el agro paró y eso es algo para destacar.

- ¿Perjudica que no aumente la frontera agrícola?

No. Pues en una misma superficie con las semillas adecuadas y el uso correcto de los agroquímicos se puede mejorar la producción. Es una cuestión de buenas prácticas y del uso adecuado de la biotecnología.

- ¿Cómo han lidiado con el contrabando?

El 2021, a diferencia de los otros años, se ha notado una invasión de productos argentinos y brasileños con precios hasta un 50% menos a los que los comercios nacionales que importan de manera legal ofrecen en el mercado. Se ha visto en los Valles cruceños, en los campos de Tarija y en los del interior el uso de herbicidas, insecticidas y fertilizantes de contrabando. Nos damos cuenta por el etiquetado de los productos comisados por la Aduana.

- ¿Cuál es el riesgo de usar estos productos que ingresan de manera ilegal al país?

El principal es el fitosanitario. No se debe olvidar que en muchos casos estos productos son resultado de un reenvasado en donde se colocan etiquetas que no corresponden con lo que el productor cree comprar, lo usa y pude provocar daños en sus cultivos. Hay casos en los que se quemaron grandes hectáreas de maíz y soya por el uso de estos productos de contrabando, ahí se da un daño económico.

El problema también se extiende a las semillas. Usted sabrá que en ese tema tenemos semillas genéticamente modificadas que solo responden a un evento. Son resistentes al glifosato. Pero en la región ya hay semillas hasta con seis eventos. Ante esta situación, hay este tipo de semillas que se ofrecen en el mercado negro; los productores las compran sin tomar en cuenta que estas semillas no fueron pensadas para las condiciones climáticas de nuestro país, por lo que el rendimiento a determinados eventos climáticos o enfermedades no es el correcto.

-¿Cuáles son los proyectos del sector para 2022?

Se debe trabajar en una adecuada normativa de los agroquímicos importados y registrados en el Senasag. El plazo de cinco años que nos dan para luego declararlos como productos vencidos es muy poco. Es algo que se debe modificar. Otro aspecto a continuar y mejorar es la capacitación permanente de los productores en el uso de los agroquímicos. Para eso hay más de 1.000 ingenieros agroquímicos con la tarea de orientar y guiar a los productores.

PERFIL

Eduardo Nostas es ingeniero en Agronomía. Esta especialidad la obtuvo en la reconocida Universidad Zamorano de Honduras. Fue uno de los encargados de elaborar el Plan de Trigo PL 480 financiado por el Banco Mundial. Está casado, tiene cuatro hijos y tres nietas. Su mayor placer es dejar la ciudad e ir al campo y disfrutar de la naturaleza.

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