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El ministro de Obras Públicas, Iván Arias, en contacto con EL DEBER, reveló que el Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) -primera instancia para aprobar decretos- dio luz verde al plan de reactivación de la aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BoA). Aclaró que no es un plan de salvataje, sino de impulso a la aerolínea que antes de la pandemia tenía un 80% de participación en el mercado doméstico y que operaba a Madrid (España) y Miami (EEUU), dos rutas que le generaban importantes ingresos. “El proyecto de decreto ha sido aprobado y vamos a esperar que en el Gabinete se ratifique”, indicó Arias.

Antes de entrar en detalle sobre el alcance del proyecto de reactivación de la aerolínea, Arias dijo que salvar y sacar adelante a BoA es una decisión asumida por la presidenta Jeanine Áñez. Se busca dar un respiro a BoA, generar las condiciones de seguridad y bioseguridad en sus vuelos y cubrir lo que técnicamente se denomina ‘deudas flotantes’ con proveedores de servicios, con empresas que alquilan aviones y el pago de obligaciones al personal de la aerolínea. Dicho plan contempla lo suficientemente necesario para la reanudación de operaciones de la empresa.

El ministro Arias explicó además que se trabaja con las gobernaciones de Tarija, Chuquisaca y Beni para que flexibilicen las restricciones de operaciones de vuelos en esos departamentos. Con las de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz ya se logró acuerdos. “Tenemos que reactivar el mercado interno y estamos a la espera de las decisiones que se asuman, después del 30 de este mes, para tramitar el retorno de operaciones a Madrid y Miami que son las rutas que generan buena cantidad de ingresos. Estamos negociando con las autoridades aéreas de España y EEUU”, resaltó. 

Arias dijo que la aeronáutica comercial en el mundo está castigada por la crisis del Covid-19 y que hay multinacionales con muchísima más musculatura que BoA como Latam, Avianca, Lufthansa, entre otras, que están en una situación desastrosa y buscando capitales privados y estatales. “En Bolivia hay una decisión de Estado de salvar y sacar adelante a BoA”, concluyó.

Un plan enérgico de recuperación

A su vez, el experto aeronáutico Jorge Valle cree que todas las líneas aéreas nacionales que operaban antes de la pandemia sobrevivirán y volverán a prestar servicios, aunque requerirán un enérgico plan de recuperación que no será inmediato ni fácil de cumplir.

Para que este proceso de recuperación sea efectivo y exitoso, Valle deduce que el Gobierno debe jugar un papel central, aplicando una serie de medidas creativas y determinantes que permitan a las aerolíneas lograr su objetivo, superar la crisis, creando nuevas fuentes de trabajo y contribuyendo al progreso del país. 

Considera que se deben crear políticas de fomento, entre otras, otorgar créditos blandos ajustados a las necesidades y requerimientos de los interesados, a largo plazo y con intereses mínimos. A la par, suprimir varios impuestos, tasas, contribuciones especiales y otras cargas que solamente encarecen sus servicios, desincentivan a los operadores y perjudican a los usuarios, racionalizar todos los costos por la prestación de servicios, particularmente los que prestan entidades estatales y, finalmente reducir el precio del jet fuel -combustible de aviación- que utilizan las aerolíneas para sus operaciones.

Valle considera que las líneas aéreas nacionales deben hacer una reingeniería global de su administración y operaciones, racionalizar al máximo sus gastos y los costos fijos y variables que deben afrontar cotidianamente, reajustar el personal al mínimo necesario e imprescindible, ajustar sus horarios e itinerarios y sacar el mayor provecho a sus servicios internos de mantenimiento. “Deberían también procurar la renegociación de los costos de sus coberturas de seguros tratando de obtener los menores precios con los mayores beneficios”, puntualizó.