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Uno a uno sus empleados fueron cayendo. Primero los administrativos, luego los que realizaban el transporte de los productos
y finalmente, aquellos que directamente estaban comprometidos con la fabricación de diferentes artículos de limpieza.

El drama que vive Jorge, es uno de los tantos que, pymes, medianas y grandes empresas atraviesan en el país debido al exponencial contagio de Covid-19 durante la cuarta ola.

En el Parque Industrial de Santa Cruz, uno de los más importantes de Bolivia, el movimiento es menor. Los pedidos de agua en botellones han disminuido desde hace dos semanas, solo siete de los 20 trabajadores siguen asistiendo a una planta de la zona. El resto presentó el comprobante de baja médica, que confirma que fueron infectados por el virus.

Vencido, ronco y muy pausado, el responsable de Recursos Humanos de la fábrica de agua mineral -que pide la reserva de su nombre- relata que de seguir así se van a quedar sin trabajadores y por primera vez en 30 años los dueños se tendrán que plantear el dilema de seguir en el mercado o levantar las manos, declararse en quiebra y salir del negocio.

Cristina Méndez, exgerente del Seguro Integral de Salud (Sinec) de Santa Cruz, en los últimos días, detalló que ante el aumento de contagios y problemas de salud, los comprobantes de bajas médicas por Covid-19 se incrementaron en un 100%.
Antes de que todo explote, Méndez calculó que se entregaban a diario unos cinco o diez certificados, pero que en la actualidad son más de 20 y hay días que suben a 30.

“Los registros se han disparado. En el Sinec, a pesar de aplicar todas las medidas de bioseguridad, hay personas contagiadas. Cayó el personal administrativo, los de farmacia, los médicos. Tenemos menos personal. Hasta yo caí contagiada y estoy tratando de recuperarme, junto con mi familia, en mi casa. La situación es delicada y la población debe ser consciente y ayudarnos a superar el problema”, pidió Méndez.

El encargado de una empresa que presta servicios de mantenimiento de techos de exteriores e interiores se quedó sin sus mejores trabajadores por lo que tuvo que dejar sin efecto varios pedidos y bajar los costos por los trabajos demorados.

“Tenía tres trabajos en Cotoca, dos en la zona norte y dos por el Plan Tres Mil. Pero desde hace tres semanas -día por medio-, primero las secretarias, luego el personal técnico fue pidiendo licencia por enfermedad”, señaló.

Desde la Caja Nacional de Seguros, remarcaron que el virus cruzó la frontera y contagió a gran parte del personal. Una situación que pone en apuros a la institución, pero que a pesar del delicado momento han puesto en vigencia un sistema para captar a diferentes profesionales de otros sectores para garantizar la atención.

“Se está atendiendo a todo el personal de las empresas que son afiliadas y de los que no lo son también se brinda servicio. La cantidad de bajas médicas a los titulares se ha incrementado un 60%. Es grande el número de personas que vienen a buscar el documento debido a que tienen los síntomas del Covid-19”, explicó una fuente del lugar.

Con una mayor capacidad para absorber este tipo de golpes. El gerente comercial de una importante empresa exportadora de productos maderables explicó que hasta el momento tienen a 20 de sus trabajadores en sus respectivos hogares recuperándose del contagio con coronavirus.

El ejecutivo sostuvo que por suerte todo el personal se encuentra vacunado y que estas recaídas, dolor de cabeza y cuerpo, fiebre y tos, no han sido tan complicadas, a tiempo de reconocer que de igual manera genera problemas en la producción, pues la mayoría de los obreros afectados son mano de obra calificada con una importante experiencia y por eso no es fácil encontrar reemplazos temporales que permitan cubrir sus ausencias y así se pueda seguir cumpliendo con los pedidos del exterior que no bajan a pesar de esta coyuntura sanitaria.

Reacción empresarial

Luis Fernando Barbery, presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), remarcó que desde el año pasado, las empresas están aplicando medidas de prevención como el uso de barbijos, la desinfección constante y el distanciamiento social, que han aportado a disminuir los contagios. 

El empresario precisó que fueron persistentes con los trabajadores, sobre la necesidad de que se vacunen junto a sus familiares y en casi todos los casos se ha logrado la inmunización de todo el personal y puntualizó que en esta ola, que generó un crecimiento súbito de los casos, se están intensificando los cuidados y exigiendo el carnet de vacunación, además de tomar las medidas para disminuir las aglomeraciones e incluso aplicar las reuniones virtuales o el teletrabajo como alternativas para prevenir los contagios del personal.

Sobre la alternativa de las vacaciones colectivas, Barbery considera que es una opción que cada empresario está aplicando, pero más allá de eso; considera que la vacunación de toda la población, es un requisito para detener el avance de la pandemia, evitar más desgracias y también para volver a la normalidad en las actividades económicas y sociales. 

“No hay alternativa, y mientras más tardemos o más barreras le pongamos a la vacunación, más vamos a demorar en salir de este colapso. Apoyamos la decisión del Gobierno de carnetizar a la población y exigir la vacunación como requisito para una serie de actividades públicas y privadas. Creemos que es una responsabilidad que todos debemos cumplir”, subrayó Barbery.

A su vez, Jean Pierre Antelo, presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (Fepsc), indicó que muchas empresas han reforzado sus protocolos de bioseguridad y retomado el trabajo a distancia, motivando a sus funcionarios para que acudan a los centros de vacunación, además de realizar pruebas aleatorias para la detección del Covid-19.

Antelo hizo notar que también se hace un seguimiento a la recuperación de la salud del personal y se los acompaña en este proceso.

“En este momento coyuntural tan complejo en lo sanitario y lo económico, el sector privado está buscando el equilibrio entre el empleo y la salud”, dijo el empresario.

Medidas de bioseguridad

Con la finalidad de proteger la salud y la vida de las y los trabajadores y población en general, el Ministerio de Trabajo dispuso la ampliación y vigencia de las medidas de bioseguridad en el interior de las empresas y entidades públicas hasta el 30 de junio del año en curso. Su aplicación es obligatoria para los empleadores.

La ministra de Trabajo, Verónica Navia, sostuvo que, debido al comportamiento epidemiológico registrado en las últimas semanas y la declaratoria de Emergencia Nacional, se deben aplicar medidas que son de carácter obligatorio.

La jornada laboral es de ocho horas continuas. El horario de ingreso y salida debe ser escalonado y divido en grupos con intérvalos de media hora. El trabajo a distancia y teletrabajo, así como las medidas de bioseguridad, tienen vigencia plena y obligatoria hasta finales de junio de la presente gestión.

Esta disposición contenida en la Resolución Ministerial 1293/21, emitida el 31 de diciembre de 2021, está dirigida a contener la propagación del Covid- 19 en las fuentes laborales y proteger la salud y vida de las y los trabajadores.

El trabajo a distancia y teletrabajo está como una opción permanente siempre y cuando la naturaleza de la actividad laboral lo permita y es una opción preferente para las personas en situación de vulnerabilidad; es decir, mayores de 65 años, mujeres embarazadas y personas con enfermedad de base.

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