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Pese a un ambiente complicado por la pandemia, los créditos productivos hasta agosto de 2020 superaron los registros de 2019, en Bs 1661 millones. En sí, toda la cartera creció y superó incluso los números del año pasado. 

Desde el Colegio de Nacional de Economistas de Bolivia, indicaron que el dato refleja que, pese a la crisis que dejó el coronavirus, la banca sigue sólida y que está apoyando el acceso de recursos a los principales actores de la economía.

El crédito productivo está destinado a cubrir necesidades de financiamiento para el pago por concepto de maquinaria y equipo u otros bienes duraderos, para incrementar o mejorar la capacidad productiva o de ventas. Generalmente es de mediano y largo plazo.


De acuerdo a datos de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), hasta agosto de este año los créditos dirigidos al sector productivo llegaron a Bs 83.996 millones. La cifra superó a los registros del mismo periodo de 2019 en un 5%, cuando ese año llegaron a Bs 79.948 millones. En número redondos, esto representa Bs 4.048 millones más.

Por otro lado, la cifra, también supera los datos globales de 2019, en un 2,2%. Ese año, los créditos para el sector productivo llegaron a los Bs 82.335 millones, es decir, que hasta agosto el sector productivo en su conjunto recibió Bs 1.661 millones más que el año pasado sin haber terminado la gestión.

Beneficiados

Dentro de los sectores que más créditos recibieron, en primer lugar está la industria manufacturera, que recibió un 36,1% de los préstamos. 

Le siguen la construcción (25%), la agricultura y ganadería (24,3%) el turismo (8,4%) y otras actividades que absorbieron el 6,2% del financiamiento.

Jorge Akamine, presidente del Colegio de Economistas de Bolivia, señaló que el incremento de la cartera se debe a que la banca está flexibilizando el acceso a los créditos y a la alta demanda de financiamiento de parte del sector productivo; uno de los más afectados por la emergencia sanitaria y las medidas restrictivas que estableció el Gobierno.

Cabe recordar que, desde marzo, el gobierno de transición estableció una cuarentena rígida que afectó a todos los sectores económicos que tuvieron que paralizar sus actividades. Esto generó un fuerte impacto en los bolsillos de las empresas.

“Esto es una muestra de que la banca sigue siendo sólida y que está impulsando la recuperación de la economía. Los datos nos muestran que el sistema financiero sigue estable”, señaló Akamine.

El economista, incluso dijo que, según los datos de la ASFI, la mora se redujo de 2% a 1,9%. Para el especialista incluso los niveles de captaciones se mantienen estable. 

En la cartera productiva, la mora llegó hasta agosto en un 1,5%.

“En este momento hay una política de impulsa el crédito. Incluso se ha visto una mejoría en el pago de los créditos. Las actividades productivas, son sectores históricos que han apalancados sus operaciones”, señaló.

En esta línea, sostuvo que los pequeños emprendedores deben aprovechar el momento para poder salir de la crisis económica.