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El retorno a las oficinas tendrá nuevas directrices en las empresas, donde ahora reina el teletrabajo. La dinámica está en la línea que siguen corporaciones como el Grupo EL DEBER. El director periodístico corporativo, Juan Carlos Rivero, define este horizonte como un tiempo donde se acentúan la modernización y el fortalecimiento de la marca.

Así como todo desarrollo implica innovación y manejo eficiente de recursos, el Grupo EL DEBER tiene activos inmobiliarios en su portafolio de negocios que están siendo colocados en el mercado para impulsar la transformación, según Rivero, en un contexto en el que las empresas buscan optimizar espacios y crear ambientes de trabajo con prestaciones tecnológicas para fomentar la creatividad.

“La apuesta permitirá acercarnos a nuestras audiencias y entender las estrategias comunicacionales y de marketing de los clientes, así como potenciar las plataformas de comunicación, donde la conectividad se vuelve imprescindible dentro de esa estructura colaborativa”, afirma.

Además, esto se traduce en una propuesta de valor de productos periodísticos impresos y en consolidar el liderazgo en audiencia digital (muestra de ello, entre otras, es el récord del portal eldeber.com.bo, que alcanzó 41,5 millones de visitas en los últimos 28 días, y la puesta en marcha de dinero.bo, web que exhibe noticias económicas nacionales e internacionales) con propuestas segmentadas y personalizadas para lectores y anunciantes.

“La transformación es un proceso combinado también entre el ser y el parecer: el ‘ser’ son los contenidos y el lenguaje y su múltiple variedad de formatos en los que el Grupo EL DEBER ya lleva camino recorrido; el ‘parecer’ son las maneras en que las audiencias perciben a la institución generadora de esos contenidos y, en ese sentido, también las grandes imágenes emblemáticas e históricas referenciales deben dar un salto a la modernidad; proceso congruente con el salto digital”, explica Juan Carlos Rocha, director de Contenidos del grupo multimedia.

Según Rocha, antes de la pandemia, EL DEBER ya trazaba la ruta hacia las plataformas digitales y la llegada del Covid-19 permitió acelerar esa transformación en este nuevo viaje que lleva de equipaje los valores de liderazgo, credibilidad, prestigio y comunidad con sus audiencias.

Nuevo tiempo

Alejandra Durán, directora de la empresa Big Brands, observa que en un mundo saturado de información (donde todos ‘gritan’ sus mensajes y se percibe una ansiedad general por la emergencia), las corporaciones deben anteponer sus valores intangibles, ya que, en el nuevo contexto, están dictando las nuevas reglas para conectar con la gente.

“EL DEBER logró conquistar un gran prestigio y credibilidad; hoy se convierten en sus principales activos. Esos activos intangibles hacen posible asumir el desafío de la transformación, hacia este nuevo mundo que dio un salto sin precedentes y nos obliga a pensar que quien no se transforma, se extingue”, cierra la ejecutiva.