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El Gobierno del presidente Luis Arce modificará, casi en su totalidad, el proyecto del Presupuesto General del Estado (PGE-2021) que presentó el Gobierno de transición en octubre pasado a la Asamblea Legislativa.

El Movimiento Al Socialismo (MAS) observa que ese proyecto estaba 'inflado' y “sin ningún sustento técnico”. El que redactará el Órgano Ejecutivo se inclinará a mejorar el presupuesto para la salud, la educación y la producción, con énfasis en inversión pública.

“Se encontraron inconsistencias en el presupuesto presentado por (Jeanine) Áñez y su ministro (Branko) Marinkovic. Sus ingresos estaban inflados y no tenía un sustento técnico. En su proyecto, cerca de Bs 20.000 millones no tienen fuentes de financiamiento. Simplemente colocaron montos en papel, pero no tienen de dónde financiarse. Es un tema muy delicado. Carece de una lógica de reactivación del aparato productivo. Por eso es que vamos a modificarlo. Ha sido muy irresponsable y poco profesional el trabajo que hicieron los tres ministros del anterior Gobierno: José Luis Parada, Óscar Ortiz y Branko Marinkovic”, criticó el presidente de la Comisión de Planificación de la Cámara de Diputados, Omar Yujra (MAS).

El asambleísta lamentó que este año hubiera una caída fuerte de la inversión pública, de alrededor del 66%.

El Órgano Legislativo espera la nueva redacción del PGE-2021 con sus variables del Ejecutivo, aunque el Ministerio de Economía ha afirmado a EL DEBER que ya se envió a la Asamblea el nuevo proyecto y aguarda su pronunciamiento. No se han dado a conocer los detalles.

El PGE-2021 de Áñez

Por norma, en octubre, el entonces ministro de Economía, Branko Marinkovic, presentó los montos presupuestarios y las variables macroeconómicas del PGE-2021, que fueron enviados a la Asamblea. Dispone de un presupuesto consolidado de Bs 216.501 millones y un presupuesto agregado de Bs 283.032 millones.

Se preveía un crecimiento del 4,2% para 2021, tras recuperarse de una caída esperada del 6,2% del PIB, a fines de la gestión 2020. En el segundo trimestre de 2020 (abril, mayo, junio), el PIB registró una variación acumulada del -11,11%, debido a los efectos relacionados a la emergencia sanitaria Covid-19.

Preveía también el precio del barril del petróleo en $us 37,21. Se proponía una inversión pública de $us 3.441 millones, principalmente para infraestructura. Entre otras variables.

Recursos aparentes

El diputado José Huanca, vocal de la Comisión de Planificación, lamentó el “engaño” con el presupuesto con recursos “aparentes” que presentó el anterior Gobierno.

“Han incluido el daño económico que ellos mismos han generado. Plata que no tenemos del gas ha sido anotada en diferentes partidas. Es un engaño. La decisión (en la Comisión) ha sido unánime. Hemos devuelto el PGE al Ejecutivo, que deberá subsanarlo para que nosotros aprobemos la ley”, señaló.

Disminución de recursos

Hay tres observaciones que muestra el presidente de la Comisión de Planificación, por el cual, el presupuesto modificado podría tener una reducción considerable del presentado por Áñez.

El primer argumento es que, a inicios de marzo, antes de la pandemia, el anterior Gobierno firmó una octava adenda al contrato de venta de gas al Brasil donde bajan las nominaciones de 24 millones de metros cúbicos por día (MMm3/d) a 14 MMm3/d. Se incluyó una cláusula que se denomina de “fuerza mayor”, donde se establece que, si Brasil así lo decide, no comprará gas a Bolivia. Además, el costo del transporte que antes lo pagaba la empresa brasileña Petrobras, ahora lo cubre el Estado boliviano. Eso representaría alrededor de $us 72 millones anuales.

“Estos recursos que no se percibirán, afectan a los municipios, a las gobernaciones y a las universidades públicas. Pero, además, con eso se financiaba la Renta Dignidad y el bono Juancito Pinto. Pero los ingresos por venta de gas estaban inflados”, dijo Yujra.

Otro de los aspectos observados fue que se han ido recortando los recursos a las empresas públicas “que dejaron en terapia intensiva”, según la ministra de la Presidencia, María Nela Prada y las recaudaciones tributarias cayeron en alrededor de Bs 2.000 millones. Además, se apunta a la paralización de la planta de urea y amoniaco, donde se habrían perdido más de $us 250 millones. Para reactivar esa empresa, se necesitan varios meses y de un presupuesto adicional para volver a hacer funcionar una turbina que se quemó.

Los tres ejes

Lo que sí está claro, es que el nuevo PGE-2021 se sostendrá en los pilares de la salud, educación y desarrollo del aparato productivo.

“Nosotros ya habíamos establecido el 10% el año pasado con el PGE-2020 que está vigente en esta gestión. No ha sido modificado como en su momento lo criticó el exministro Parada. Esa fue una mentira a todo el pueblo. El 2005, el PGE era de $us 300 millones. El PGE-2020 lo dejamos en $us 3.000 millones. Si uno saca la relación, eso es el 10%”, indicó Yujra.

En ese sentido, con el tema salud se espera evitar el rebrote de la pandemia del coronavirus y concluir la edificación de los hospitales que ya estaban a punto de ser entregados, antes de la renuncia del expresidente Evo Morales.

En el tema de la educación, el actual Gobierno pretende reactivar el sistema educativo que se paralizó casi a mitad de año.

En el área productiva, el Gobierno del MAS se va a enfocar en la manufactura, agropecuaria y el turismo interno, con una lógica de industrialización con sustitución de importaciones, según se logró conocer preliminarmente.

Para el analista José Gabriel Espinoza, era previsible que el Gobierno de Arce realice cambios en el PGE-2021. “Las proyecciones van a ser diferentes. Los cambios se darán en la recaudación tributaria, proyecciones de inflación y de crecimiento”, señaló Espinoza, aunque prefiere evitar un mayor análisis hasta que el Ejecutivo presente su propuesta.

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