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Mauricio Vásquez

SolFuturo, el microseguro desarrollado por BancoSol y Crediseguro, fue elegido como el seguro más inclusivo del mercado en el concurso convocado por la Fundación Profin en alianza con la cooperación suiza.

La distinción coincide con un récord alcanzado por el microseguro que, desde su lanzamiento en abril, canalizó más de 40.000 pólizas entre los ahorristas de la institución financiera, lo que constituye un hito en el mercado asegurador boliviano.

SolFuturo posibilita que por un pago mensual equivalente a Bs 5, los hijos de los ahorristas (de una cuenta de ahorro clásica o mayor, entre otras) de BancoSol puedan culminar sus estudios (con una cobertura de $us 1.800) ante el fallecimiento de los progenitores.

El gerente general de Crediseguro, Diego Noriega, agradeció a la cooperación suiza por el premio ya que reconoce el esfuerzo de la aseguradora y BancoSol por proponer y crear productos para beneficio de la población boliviana en el objetivo central de democratizar el acceso a los seguros.

El emprendimiento, el impacto y la responsabilidad social, y la sostenibilidad, son temas del día a día ya en el ámbito del emprendedurismo y de las empresas en general. Esto es sin duda una buena noticia y con consecuencias positivas que se aprecian en prácticamente todos los sectores en la actualidad.

Ante este nuevo escenario, expertos han identificado algunos de los retos que el emprendimiento social afrontará el próximo año.

El auge imparable de la economía ‘low cost’ (bajo costo) es uno de ellos. Bajo este modelo, que es lo opuesto a la sostenibilidad y a la responsabilidad social, las compañías que se dedican a los productos ‘low cost’ crean mucho valor para sí mismas, pero destruyen el de su alrededor.

Éste, según los especialistas, es un ‘camino’ difícil de revertir porque el consumidor se acostumbra a comprar cada vez más y más barato. Por eso, ese mismo cliente, cada vez más preocupado por el planeta, empieza a demandar productos más sostenibles, pero no está dispuesto a pagar más por ellos, aspecto que no es posible.

Para revertir esa situación, los expertos sugieren concienciar a sus consumidores. “Si alguien quiere una camiseta de algodón orgánico, fabricada por una persona que cobra un sueldo decente, no puede esperar que cueste $us 5”, manifiestan.

Luego, las marcas tienen que brindar una solución diferencial. Esto es aplicable no solo al emprendimiento social sino al emprendimiento de cualquier tipo. Especialmente en los sectores saturados, las barreras de entrada son enormes, señalan los entendidos.

Por eso es fundamental ofrecerles a los consumidores algo diferente, no comparable con las opciones que ya existen. La diferencia debe ser clara en el valor del producto o del servicio, y también tiene que ser perceptible.