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Torino Economics, la unidad de investigación económica de Torino Capital, un banco de inversión y corredor de bolsa con sede en Nueva York (EEUU) presentó un informe denominado Bolivia:  ¿Hacia un choque inevitable?, que muestra un panorama poco alentador de la situación en el país, a la luz de los conflictos sociales y económicos transcurridos en los últimos meses.

“Desde octubre de 2019, Bolivia ha experimentado una escalada de tensiones que ha llevado al país a un nivel de ingobernabilidad que pone en peligro no solo la sostenibilidad del crecimiento económico, sino la capacidad del país de responder de forma efectiva al desafío que supone la incidencia del Covid-19”, dice el documento.

La postergación, en varias oportunidades, de la fecha de las elecciones presidenciales, dada la emergencia sanitaria generada por la pandemia, introdujo un clima de incertidumbre y volatilidad a la situación política, económica y social del país y, pese a que ya se generó un consenso para que las elecciones se realicen el 18 de octubre, Torino Economics considera que sigue latente el riesgo de un estallido social similar al ocurrido en noviembre del 2019, luego de la salida de Evo Morales.

En el plano económico

Las perspectivas de Torino Economics para el presente año muestran que el PIB boliviano se contraerá en -5,5%, debido principalmente al impacto de la pandemia.

A mayo de 2020, la actividad económica en el país se contrajo un 7,93% con respecto a abril, lo que confirma la contracción del PIB boliviano a niveles no registrados anteriormente. Asimismo, durante el primer trimestre de 2020, la actividad creció solo al 0,6%”, detalla el reporte.

Las perspectivas de la actividad económica para el presente año se enmarcan en contracciones que estarían cerca del -5,5% según cifras de Torino Economics. Esto, debido los impactos negativos de la crisis en los sectores de gas y petróleo, minerales, comercio y servicios, industrial y manufactura, y a las significativas caídas en la recaudación fiscal.

Es bien sabido que los efectos inmediatos de la pandemia están afectando significativamente el consumo de los hogares, por lo que la pobreza podría incrementarse y tener lugar una distribución de ingreso más desigual, contiene el informe. 

Cabe destacar que Bolivia es un país que posee altos niveles de informalidad. Según cifras del Banco Interamericano de Desarrollo, es el país con mayor tasa de informalidad en la región con un 81%. Asimismo, de acuerdo con el organismo, Bolivia podría perder entre un 5,2% y un 9.7% de sus puestos de empleos formales dada la pandemia del nuevo coronavirus, dependiendo de la prolongación de la recesión económica boliviana. En ese sentido, Torino Economics estima que los niveles de desempleo en Bolivia subirían hasta casi un 6% para finales de año.

Con el acceso a los créditos internacionales, otro desafío es el comportamiento de la deuda, ya que el 6 de abril la Curva de Rendimiento Soberano de Bolivia (USD) alcanzó los 803.4 puntos básicos, llegando a superar el promedio de América Latina (con 683 puntos básicos) en esa fecha. Desde entonces se reflejan cada vez brechas más amplias entre ambos índices y, si bien el rendimiento de los bonos soberanos de Bolivia se ha ajustado a la baja, se mantiene a niveles superiores a los previos a la pandemia por Covid-19.