Escucha esta nota aquí

El abastecimiento de harina solvente de soya -insumo esencial y transversal para la producción pecuaria- enfrenta al sector avícola del país y a las industrias que procesan el alimento. Los ‘polleros’ alertan trabas en la provisión y recorte de cupos de este alimento en las aceiteras que desmienten la versión y advierten una oferta paralela que distorsiona el mercado.

Los presidentes de la Asociación Nacional de Avicultores (ANA) y de la Federación Nacional de Avicultores (Fenav), Ricardo Alandia y Edgar Sandoval, respectivamente, alertaron que la producción avícola del país atraviesa una delicada situación debido al incumplimiento de las industrias aceiteras en el abastecimiento del subproducto derivado del grano de soya.

Insinúan retrasos en las programaciones, suspensión de ventas, reducción de volúmenes y fallas en la logística operativa de despacho, lo que pone en riesgo la producción de carne de pollo y de huevo y compromete la seguridad alimentaria de este alimento básico en la mesa de las familias.

Denunciaron recortes injustificados en las asignaciones de cupos (desde un 30%). Aluden que hay asociaciones de varias regiones que no recibieron a la fecha ni una tonelada de harina de soya.

Con la aprobación del Decreto Supremo 4477, aprobado en diciembre de 2020, se vuelve a la regulación del mercado interno, con cupos de abastecimiento y precios fijos para subproductos de la soya, entre ellos, la harina solvente de soya. Luego se emitió la resolución biministerial 010/2020 que establece precios y cupos de asignación para el sector avícola, porcinocultor y lechero.

Los dirigentes alertaron que de no regularizarse el abastecimiento de harina solvente de soya, el efecto lo sufrirá la población por la merma estimada en un 30% de la producción en las próximas semanas.

El Gobierno estableció una banda de precios de Bs 2.053 la tonelada de la harina de soya solvente.

En la otra vereda

Desde la Cámara Nacional de Industrias Oleaginosas de Bolivia (Caniob), el presidente Jorge Amantegui, explicó que las listas de los beneficiarios llegaron a las industrias el 13 de enero de este mes y que se ha estado entregando harina solvente de soya de acuerdo con el cronograma establecido en las nóminas. Desmintió que las industrias no quieran entregar subproductos y que exista desabastecimiento de harina solvente de soya.

“Ayer (por martes) el Viceministerio de Comercio Interno con Emapa realizó un operativo en el mercado Abasto y detectó que hay venta irregular de harina de soya. Nos obligan a vender a $us 295 la tonelada, son $us 200 menos que el precio internacional, y, es obvio, que es más conveniente tener cupo de harina y en vez de darle de comer a los pollos, revenderla”, comentó Amantegui, al alertar que sistema de banda de precio y de cupo está distorsionando el mercado y que de no haber una solución integral afectará a todos los eslabones de la cadena productiva.

De acuerdo con el líder de la Caniob, entre el precio puesto en fábrica al que se exporta la harina solvente de soya y el precio liquido de venta en el mercado interno existe una diferencia de $us 200 por tonelada. “Tomando en cuenta la asignación de cupos con un volumen mensual de 30.000 toneladas, se evidencia una pérdida de $us 6 millones mensuales para las industrias oleaginosas”, puntualizó.

Comentarios