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De acuerdo con el informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) divulgado en la víspera, acerca de la variación del Producto Interno Bruto (PIB) al segundo trimestre de 2020, según la Cámara Bolivia de la Construcción (Caboco), el sector refleja una contracción de 11,11%, debido a los efectos relacionados a la emergencia sanitaria provocada por la pandemia global del Covid-19.

Las obras públicas y privadas se paralizaron totalmente en abril y, parcialmente, en mayo y junio, representando una disminución del 50,9% en la variación acumulada al segundo trimestre del año.

De contar, el 2016, con una participación del 7,8% en el PIB, la participación del sector de la construcción descendió en el transcurso de los años llegando en 2019 al 3,53%. Al segundo trimestre de la presente gestión, la variación acumulada es del -50,9% siendo el sector más afectado, seguido de minería con una acumulación del -38,56%.

A tres meses de concluir 2020, la Caboco avizora cifras aún más críticas. A la fecha, aduce que solo el 28% de las empresas actualizaron sus matrículas, que se perdieron 250.000 empleos y que persiste la deuda de más de Bs 2.000 millones que el Estado debe a las empresas constructoras de gestiones anteriores y que se acumularon con el Gobierno de transición.

Según los datos presentados en este primer trimestre, la información y los índices del Banco Central de Bolivia (BCB) prevén una contracción del sector de la construcción de un 18%.

De acuerdo con Caboco, el sector permaneció 11 meses pidiendo el pago de deudas, que se otorguen recursos para reactivar la economía y que se traspasen los fondos a los municipios con el propósito de que honren sus deudas con los constructores.

“Las posibilidades de recuperación de la construcción son cada vez más desalentadoras, porque los municipios de Bolivia dejarán de percibir Bs 1.446 millones, haciendo más lejana la posibilidad de poder reactivar la economía y al sector”, enfatiza la organización empresarial.