Escucha esta nota aquí

Conservación vial, un mal de nunca acabar en Bolivia. Así, el líder de la Cámara Internacional del Transporte Pesado de Cochabamba, Héctor Mercado, objetó el mantenimiento precario de las carreteras del país. En general, aduce que un gran porcentaje de tramos de la red vial fundamental están destruidos, pero que El Sillar, en la ruta Cochabamba-Santa Cruz, es un ‘desastre’.

El mantenimiento de este ramal, al que definió como crítico, es competencia del Gobierno nacional, a través de la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC). Aseguró que las obras en ejecución e inconclusas complican el flujo vehicular y son un factor de riesgo de accidente. “Los deslizamientos de material rocoso son otra amenaza en el presente ciclo de lluvia”, afirmó Mercado.

Hizo notar que el mal estado de las carreteras incide en el acelerado deterioro de las llantas y piezas del sistema de suspensión de las unidades de transporte e impactan en la economía de los transportistas, que deben destinar mayor presupuesto para el mantenimiento de sus camiones, a fin de prolongar la vida útil.

Mercado echó en cara la dejadez en la fiscalización de la construcción y plazos de culminación de obras en El Sillar. “Veo a las autoridades del Ministerio de Obras Públicas distraídas, haciendo politiquería, TikTok y salpicando culpa a la ‘derecha golpista’ de todos sus males. Llevan más de un año de gestión hablando de cifras millonarias en construcción y mantenimiento de carreteras y las vías siguen destruidas”, remarcó.

Ricardo Montero Vargas, ocasional pasajero de un ómnibus que cubre la ruta Santa Cruz-Cochabamba, relató la travesía que le tocó vivir en El Sillar. Hizo notar que los derrumbes imprevistos y la construcción de obras demoran tres horas al pasar por ese punto y prolongaron por más de 12 horas la llegada a su destino, cuando lo normal son nueve. El atasco de motorizados es la principal causa.

Montero relató que los incontables baches en la carretera al norte de Santa Cruz, cerca del municipio de Yapacaní, son un peligro que debe alertar una medida preventiva para evitar accidentes de tránsito con consecuencias fatales.

En agosto, citado en la estatal ABI, el presidente Luis Arce, destacó la inversión de Bs 7.000 millones en construcción, rehabilitación y mantenimiento de carreteras, a través de la ABC. “Contratamos 65 empresas en todo el país que generan empleos e impulsan la reactivación económica”, vertió aquella vez en su cuenta de Twitter.

Mayor esfuerzo y celeridad

Desde Cochabamba, el gerente general de la Cámara Agropecuaria de esta región, Rolando Morales, refirió que, a pesar de haberse registrado lluvias en el sector de El Sillar, por ahora no registran efectos de magnitud o quiebre en la logística de provisión de frutas y cítricos, flores y productos alimenticios a mercados del occidente.

Si bien insinúa mayor esfuerzo en la conservación vial, Morales demandó a las autoridades nacionales mayor asignación de presupuesto para acelerar los trabajos estructurales en El Sillar a fin de garantizar la transitabilidad y seguridad vial en este punto y evitar la ruptura de las exportaciones de palmitos y piña a mercados de Europa y EEUU, que son movilizados vía terrestre a puertos chilenos.

Mantenimiento precario

En Santa Cruz, la dirigencia del transporte pesado que moviliza carga nacional y de exportación coincide con su par de Cochabamba en que El Sillar es el tramo más crítico. Aluden que el avance en la construcción es lerdo y tardío, dadas las condiciones meteorológicas adversas que se registran en este punto y todo el país.

Marcelo Cruz, presidente de la Asociación del Transporte Internacional (Asociatrin), puso en entredicho la calidad del mantenimiento y conservación vial que encaran las empresas que se adjudican estos trabajos. “El mantenimiento es precario. Lo que hacen es limpiar y ‘remendar’ los baches; por eso, es que las carreteras más parecen caminos vecinales y lucen despedazadas”, enfatizó.

A su criterio, la estatal de carreteras debe implementar un plan nacional anual de conservación y mantenimiento vial, cuyo componente transversal debe apuntar a sustituir gradualmente la carpeta asfáltica de los tramos más destruidos e identificados como críticos.

Juan Yujra, de la Federación de Transporte Pesado de Santa Cruz, disparó contra altos funcionarios el Ministerio de Obras Públicas y la estatal ABC, a quienes culpó por el mal estado y deterioro de las carreteras.

Instó a las autoridades a poner mayor atención al tema de conservación vial e invertir en balanzas de pesaje para evitar la destrucción acelerada de las carreteras. “Esta frase es ‘trillada’, pero es verdad. No vemos retribuido lo que pagamos en peaje en mantenimiento y conservación vial”, expresó Yujra.

Incidencia en fletes

El estado de las rutas, en criterio del gerente técnico de la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex), Rafael Riva, afecta directamente en los costos operativos de las empresas de transporte, debido a un mayor consumo de combustible y un desgaste acelerado de las unidades de transporte, que hacen que todos esos valores sean trasladados a los usuarios del servicio; es decir, las empresas exportadoras que deben pagar mayores fletes.

A su criterio, debe ejecutarse un plan de mantenimiento preventivo de las carreteras y puentes, de modo que se pueda evitar el deterioro anticipado de los mismos, con el consiguiente perjuicio para el transporte de bienes y personas. “Este mantenimiento debe incluir la red fundamental, departamental y municipal, que son las que conectan los diferentes centros productivos con los centros de consumo y transformación. Todas las carreteras son importantes y forman parte de cadenas productivas, que sumadas crean la competitividad de los productos bolivianos en el mundo”, apuntó Riva.

Cree que se debe controlar que las unidades de transporte no tengan sobrepeso, que es otro de los factores que dañan las carreteras y disminuyen su vida útil.

Para Javier Arze, gerente general de Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), el mantenimiento rutinario de las carreteras, tanto de la red vial fundamental como de la departamental, siempre ha sido precario en el país. Afirma que es un problema estructural y crónico, porque tampoco se realizan trabajos preventivos.

Otro problema no resuelto -alude- se refiere al control de pesos que transportan los vehículos pesados, que en muchos casos superan los límites autorizados y dañan la capa de rodadura. “Es necesario que la ABC haga un mayor esfuerzo para garantizar el estado óptimo de las rutas”, puntualizó Arze.

A su juicio, los recursos que se generan por concepto de peaje en las carreteras son insuficientes para financiar los trabajos de mantenimiento preventivo y correctivo de las vías, por lo que es necesario que se inyecten recursos adicionales para mantener las vías en buenas condiciones.

Construcción. La doble vía El Sillar, en la ruta Cochabamba-Santa Cruz, consta de nueve puentes y cuatro túneles



Consultas, sin respuesta

El martes, se compartió a través de WhatsApp consultas a la ABC nacional y regional Santa Cruz para conocer su versión con respecto a las afirmaciones vertidas por los transportistas y conocer el plan de emergencia para encarar la época de lluvias. No se tuvo respuesta.

Citado en la estatal de noticias ABI, el ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño, afirmó que la ABC destinó más de Bs 3.686 millones para proyectos viales en casi un año de gestión.

La construcción de la doble vía El Sillar tiene un avance de 73%. Debía ser entregada en abril del presente año, por retraso el plazo fue ampliado hasta octubre de 2022. La empresa constructora Sinohydro se adjudicó la obra por un presupuesto de $us 426 millones.

La CAF garantiza asistencia financiera para obras viales

El pasado mes, tras una visita y reunión con el presidente de Bolivia, Luis Arce Catacora, el presidente ejecutivo de CAF-Banco de desarrollo de América Latina-, Sergio Díaz-Granados, comprometió el apoyo de la institución en los planes de reactivación social y económica para mitigar los efectos de la pandemia y las iniciativas definidas en su plan de gobierno que promuevan el desarrollo sostenible y la integración regional.

Díaz-Granados reiteró el compromiso de la CAF para promover iniciativas integrales y ágiles que impulsen los planes de transformación productiva y digital, infraestructura, desarrollo, fortalecimiento del sistema de salud y la reactivación social y económica.

Aseguró el apoyo del organismo “en proyectos de infraestructura de calidad”, de forma específica se refirió a la conclusión de “las obras de apertura del túnel Incahuasi, entre otras obras viales que mejorarán el bienestar de la población y la competitividad del país”.

La estrategia de CAF en Bolivia busca fortalecer su rol de ente multilateral de desarrollo, a través de financiamiento de proyectos destinados a mejorar la infraestructura económica y de integración, la inserción de Bolivia al mundo, el desarrollo social y ambiental del país, así como la competitividad y mejora de su sector productivo.


Comentarios