Escucha esta nota aquí

Organizaciones empresariales del país aprueban el perfil técnico de los profesionales que integran el gabinete económico del presidente Luis Arce Catacora, que en ‘primera línea’ delinearán las políticas para reactivar la economía y sacar a Bolivia de la recesión. Empero, advierten que de las decisiones y medidas que adopten dependerá que la crisis se contenga, se enfrente adecuadamente o se profundice, que los empleos perdidos se recuperen y se creen nuevos, y que el sector productivo se reactive.

El gabinete de ministros del área económica posesionado por Arce lo integran Marcelo Montenegro (Economía y Finanzas Públicas), Celima Mendoza (Planificación del Desarrollo), Franklin Molina, (Hidrocarburos), Néstor Huanca (Desarrollo Productivo y Economía Plural), Édgar Montaño (Obras Públicas, Servicios y Vivienda), Ramiro Villavicencio (Minería y Metalurgia), Verónica Navia (Trabajo, Empleo y Previsión) y Wilson Cáceres (Desarrollo Rural y Tierras).

De todos ellos, el titular de la cartera de Economía tendrá el peso y la responsabilidad de sacar a Bolivia de la profunda recesión y reconstruir la economía, revertir la caída del 11,1% del Producto Interno Bruto (PIB) hasta el segundo trimestre, afrontar el déficit fiscal programado en 12,1% para la gestión 2020, reducir el incremento del gasto público, un endeudamiento de $us 4.200 millones en un año y enfrentar el desplome del 13% de las reservas internacionales netas.

Montenegro es parte del entorno de Arce. Entre 2017 y 2019 gestionó la presidencia del Banco de Desarrollo Productivo (BDP).

Mendoza, ministra de Planificación del Desarrollo, también es vinculada al círculo más cercano de Arce. En 2012 fue viceministra de Política Tributaria, dependiente del Ministerio de Economía, que en ese entonces estaba dirigido por el actual presidente. En 2016 asumió el cargo de vicepresidenta suplente del directorio del Banco Unión, al que renunció en noviembre de 2017, luego de que se descubriera un desfalco en la entidad estatal.

A su vez, Ortiz juró como ministro de Hidrocarburos, una cartera estratégica que en la gestión del expresidente Evo Morales se convirtió en la ‘billetera’ de la administración estatal. Tiene trayectoria en la función pública. Es consultor de la industria energética y durante cinco años fue viceministro de Desarrollo Energético en el Ministerio de Hidrocarburos y Energía.

Huanca, ministro de Desarrollo Productivo, también tiene experiencia en la gestión pública. En 2017 fue viceministro de Producción Industrial a Mediana y Gran Escala, dependiente de esa cartera.

Montaño, exdiputado de las filas del Movimiento Al Socialismo (MAS), gestionará el Ministerio de Obras Públicas. Será su primera experiencia dentro del Ejecutivo.

El ministro Villavicencio, en la cartera de Minería, también tiene trayectoria en la administración pública. Durante la gestión del expresidente Morales fue gerente de la Empresa Metalúrgica Vinto.

Cáceres, ministro de Desarrollo Rural y Tierras, es productor soyero y fue dirigente de la Federación Departamental de Interculturales en Santa Cruz. En el caso de Navia, titular de la cartera de Trabajo, el último antecedente refiere que trabajó en ese ministerio en 2017.





En el foco empresarial

A juzgar por el presidente de la Confederación de Empresarios de Bolivia (CEPB), Luis Barbery, con muy pocas excepciones, los ministros y ministras responsables de la política económica en esta gestión, tienen experiencia en la función pública desde el área específica, y esa es una buena señal.

“Creo que el conocimiento del ministro Montenegro como ex presidente del BDP y conocedor de la realidad del sector productivo, del ministro Huanca en el ámbito del sector industrial, y la ministra Mendoza, en el tema de la Política Tributaria, será fundamental”, puntualizó Barbery.

Sin desmerecer el ámbito político, social y de seguridad, Barbery cree que el gabinete económico será el más gravitante de la gestión.

Deduce que de las decisiones y medidas que adopten dependerá que la crisis se contenga, se enfrente adecuadamente o se profundice, que las fuentes de empleo perdidas se recuperen y que se creen nuevas, que el sector productivo se reactive y que se den las condiciones para que las empresas grandes, medianas y pequeñas vuelvan al ritmo de crecimiento y, que se mantenga la estabilidad macroeconómica.

Desde la Cámara Nacional de Industrias (CNI), el presidente Ibo Blazicevic, mencionó que el sector tiene muchas expectativas en un trabajo conjunto, público-privado, para superar la crisis, la caída del 11% del PIB, el déficit del 8% y la tasa de desempleo que alcanza un 11%, cuatro veces más que la registrada en diciembre de 2019.

“Tenemos muchas expectativas de trabajar de una manera conjunta, de que el sector privado sea tomado en cuenta y que podamos llevar adelante proyectos conjuntos para el beneficio del país y de la economía”, refirió Blazicevic.

Gustavo Jáuregui, gerente general de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), dijo que por la referencia que tienen, especialmente de los miembros del gabinete económico (ministros de Economía, de Planificación del Desarrollo, de Desarrollo Productivo y Economía Plural) cuentan con un perfil técnico y experiencia práctica en la gestión pública que jugará un rol importante en su gestión.

“Será de vital importancia que los ministros tengan la apertura de generar instancias de diálogo permanente con el sector empresarial privado y consensuar una agenda de trabajo en aras de coadyuvar en la reactivación de la economía y el empleo”, dijo Jáuregui.

Seguridad a la inversión

Desde la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Santa Cruz (Cadex), el presidente Oswaldo Barriga, dijo que las principales expectativas del sector productivo-exportador son la reactivación de la economía, que las políticas públicas se enfoquen en incentivar y dar seguridad a las inversiones internas y externas, y eliminar toda regulación que distorsione el mercado.

También, dijo que esperan la consolidación de proyectos logísticos para mejorar la competitividad del comercio exterior boliviano, tales como Puerto Busch, limpieza y mejoramiento del canal Tamengo, Viru Viru Hub, y el mejoramiento y ampliación de los corredores terrestres y ferroviarios. Una visión importante para fortalecer la institucionalidad en materia logística, a juzgar por Barriga, será la creación de los consejos nacionales y regionales de logística -Conalog y Corelog-.

Cadex cree que también se debe facilitar el uso de nuevas tecnologías en la producción agropecuaria y apertura de mercados externos para la producción nacional.

“Los ministros deben establecer los nexos necesarios para trabajar de manera coordinada con el sector privado”, mencionó Barriga.





Esperan accionar técnico

Para el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Reinaldo Díaz, se ve que el conocimiento técnico de los ministros del área productiva es importante para tomar las decisiones y acciones que requieren impulsar medidas en favor de la producción.

Desde la posición de Díaz, el sector espera que los mandos medios puedan ser personas técnicas y con conocimiento de las actividades agropecuarias para trabajar de forma fluida y avanzar más rápido para evitar más cierre de unidades productivas y mayor desempleo.

Para el líder de la CAO, lo urgente para la recuperación económica implica líneas de financiamiento para reactivar la oferta y la demanda que disminuyeron por la pandemia. “A medida que pasa el tiempo, más unidades productivas se cierran, se genera mayor desempleo y menos ingresos para la gente. Se necesita financiamiento para capital operativo para que no siga disminuyendo la producción y la demanda”, afirmó Díaz.

Para el gerente general de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Jaime Hernández, el sector considera que el perfil técnico de una gran parte de los ministros es una buena señal para encarar la crisis económica desde un punto de vista productivo y no ideológico.

El sector oleaginoso, a decir de Hernández, espera que se pueda trabajar una agenda productiva que permita la reactivación del sector agropecuario para continuar garantizando la producción de alimentos y generando excedentes para las exportaciones que son importantes para contribuir a la reactivación económica del país.

Emprendedores

Para el secretario de Relaciones de Conamype Bolivia, Juan Carlos Vargas, el sector ve una señal positiva y aguarda con gran expectativa que los ministros designados para dirigir las áreas de economía, planificación y producción industrial aporten su experiencia adquirida en la administración pública y definan acciones y medidas urgentes, como la reactivación del mercado interno, para impulsar la recuperación de la economía de las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas del país.