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Entidades y actores de la industria del turismo nacional, en una carta dirigida al presidente Luis Arce, solicitaron revisar la reposición de la exigencia de visas a estadounidenses e israelíes, medida que fue suspendida durante la gestión transitoria de la expresidenta

La administración de Arce aprobó el 27 de enero el Decreto 4460, que deja sin efecto un decreto del régimen de Jeanine Áñez, de diciembre de 2019, que autorizó el ingreso sin visa a ciudadanos estadounidenses e israelíes, con el propósito de alentar el turismo.

Sin embargo, esa iniciativa no fue correspondida por Washington y Tel Aviv, que mantuvieron el requisito de visa para el ingreso de ciudadanos bolivianos.

En ese contexto, empresas que trabajan directa e indirectamente en los subsectores de la hotelería, agencias de viaje, operadoras de turismo receptivo, entidades autónomas territoriales dedicadas al turismo comunitario y de base comunitaria rurales receptoras aducen que la medida afecta negativamente el flujo de turistas de EEUU, principal país emisor de viajeros en el mundo, y de Israel, que genera un tráfico importante de viajeros para destinos como La Paz, Rurrenabaque y Uyuni.  

Consideran que, al haberse aprobado dicha medida, no se analizó la situación dramática que vive el turismo nacional, castigado por la pandemia en la pasada gestión, que han generado un conjunto de medidas restrictivas impuestas en el país y el mundo entero para cortar el movimiento de personas y el rebrote que vivimos en la actualidad. 

Creen que el restablecimiento de las exigencias de visas a los viajeros de EEUU e Israel -en lugar de propiciar la reactivación y aliviar la dramática situación sectorial- contribuye más bien a profundizar la crisis en la que se encuentra sumido el sector de turismo nacional.

El sector cree que es necesario un análisis más profundo de lo que representa la medida en términos de flujos turísticos a destinos icónicos de nuestro territorio. En el caso del mercado israelí, según datos s del INE -entre las gestiones 2015-2018, experimentó una pérdida del 40% de su flujo de visitantes, afectando severamente los intereses del sector turístico nacional, particularmente destinos como Rurrenabaque y Uyuni donde existen un gran número de emprendimientos turísticos. Debido a la pandemia hoy se debate en su lucha por sobrevivir.

Según el Decreto, es una decisión asumida bajo principios de reciprocidad; sin embargo, el sector considera que en las actuales circunstancias en que se desenvuelve el turismo y, dada la coyuntura actual generada por la pandemia, se debe buscar una política de apoyo y fomento al sector turismo para su reactivación y evitar el cierre de empresas y emprendimientos que generaría el incremento del desempleo en nuestro país. 

“La reimposición de visas a turistas de EEUU e Israel, va a afectar negativamente a centenares de miles de personas y empresas que trabajan directa e indirectamente en los subsectores de la hotelería, agencias de viaje, operadoras de turismo receptivo, entidades autónomas territoriales dedicadas al turismo comunitario y de base comunitaria rurales”, puntualizaron.

Hacen notar que el turismo en condiciones normales, es una de las actividades más importantes para la economía nacional, por su aporte en divisas, los altos niveles de inversión privada, y la generación de empleos directos e indirectos. Citan que el sector en gestiones pasadas logró un efecto altamente dinamizador en la economía, dado que, al llegar a Bolivia, los turistas utilizan transporte, hoteles, líneas aéreas, guías de turismo, restaurantes, compran artesanías, utilizan el sistema bancario, etc.

“Ha generado una cadena productiva que involucra a no menos de un millón y medio de personas en nuestro país y que, en las actuales circunstancias, en la medida del apoyo gubernamental necesario, puede constituirse en una palanca fundamental del programa de reactivación de la economía nacional”, reflexionan.

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