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El ecosistema empresarial e industrial alerta sobre un estado de situación crítico de iliquidez en las unidades productivas del país. Así, el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Luis Barbery, manifestó que hay una situación económica y financiera ‘muy grave’ en la mayoría de las empresas que arrastran deudas, que han disminuido su actividad y no pueden hacer inversiones por las decisiones adoptadas por el Gobierno, que van en sentido contrario, especialmente en los ámbitos financiero, salarial y productivo, que son sensibles para la economía porque afectan la estabilidad de las empresas y disminuyen la confianza que se necesita para sortear la crisis.

A juzgar por Barbery, es un momento crítico que afecta otros ámbitos como el empleo, la producción y la inversión. “Es absolutamente necesario que el Gobierno se despoje de la idea de que, en la gestión de la economía en medio de la crisis, hay unos buenos y otros malos; y que hay que perjudicar a algunos para favorecer a otros. Esa perspectiva genera desconfianza y temor y el problema crece sin resolverse”, puntualizó Barbery.

Una evaluación de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), según el presidente Ibo Blazicevic, advierte en el sector una caída en ventas y más aún en utilidades. “Las industrias están con iliquidez crítica. Hemos planteado, la necesidad de crear fondos de garantía y créditos a las empresas para aliviar la crisis industrial”, anotó Blazicevic, al dar cuenta de que en 2020 el PIB del sector industrial decreció -11%, la crisis más profunda de los últimos 70 años.

Banca pide apoyo al Estado

En el caso del sector financiero, desde la la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), según el secretario ejecutivo, Nelson Villalobos, la crisis sanitaria producto de la pandemia del Covid-19 continúa marcando el desempeño de la economía, más aún al inicio de una tercera ola de contagios, pese a los esfuerzos que se realizan para lograr que la mayor parte de la población pueda inmunizarse mediante las vacunas, algo crucial para la recuperación de las economías en el orden mundial.

A nombre de Asoban, Villalobos remarcó que se debe prestar atención a la preservación del empleo, el incentivo a las inversiones, el apoyo a la oferta (aparato productivo) para generar mayor producción -si es posible en los sectores exportadores-, ayudando de esta forma a disminuir las presiones sobre las Reservas Internacionales Netas (RIN) y poder sostener una política monetaria y fiscal que permita mayor inyección de recursos en procura de la reactivación.

Dados los esfuerzos que se realizan, adicionales al diferimiento de las operaciones de crédito, para la reprogramación de pasivos, Villalobos cree que es necesario contar con el apoyo desde el Estado, para contar con condiciones y recursos y así atender las necesidades de capital de inversiones y operación de las empresas y las familias.

En 2020, el sistema bancario difirió $us 3.543 millones por concepto de cuotas, permitiendo reducir la carga financiera de las familias y empresas durante 10 meses. Este monto representa 1,4 veces el patrimonio del sistema.

Medidas urgentes

Referente al entorno actual de las empresas afiliadas a la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), según el presidente Fernando Hurtado, hay una leve recuperación en sectores como la construcción y el comercio, pero por debajo de los niveles de 2019. Advirtió que los servicios, sobre todo aquellos relacionados al turismo, se encuentran todavía deprimidos y que la industria está muy golpeada por la sobrerregulación y el contrabando.

Hurtado insinúa falta de apoyo al sector financiero para que inyecte liquidez a la economía y se acaben los diferimientos indefinidos. “Se está limitando la colocación de créditos para capital de trabajo a las empresas para que puedan reanudar sus actividades mediante fondos de garantía o subsidios al empleo”, puntualizó.

Según el gerente general de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Gustavo Jáuregui, la base empresarial vigente en Bolivia, a marzo de este año, registra 340.634 empresas, de las cuales solo 73.156 (21,47%) tienen actualizadas sus matrículas. “Hay una necesidad de implementar a la brevedad medidas que permitan reactivar los diferentes sectores económicos en el país, lo que a su vez repercutirá en las finanzas públicas”, aseveró.

Gobierno ve reactivación

Desde el Ministerio de Economía y Fianzas Públicas afirmaron que casi la totalidad de actividades económicas muestran una tendencia de reactivación en los primeros meses de este año. Aducen que el ahorro financiero creció un 7,2%, las exportaciones un 10,8% y se registró un saldo positivo en la balanza comercial ($us 339 millones). Hablan de un repunte en la inversión pública del 47% en el primer trimestre con respecto al mismo período de 2020. Destacan el incremento de las recaudaciones del IVA en cerca al 3% e insinúan una disminución del desempleo.

El Ministerio de Economía anota que la base empresarial vigente, hasta marzo, se elevó un 2,9% con relación al mismo mes de 2020, destacando el incremento interanual del 15% en la inscripción de nuevas empresas.


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