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Tras el anuncio del plan de empleos realizado por la presidente, Jeanine Áñez, los empresarios privados y constructores vieron con buenos ojos la medida estatal, pero, esperan que no quede en el anuncio y se pueda viabilizar en acciones concretas. Por otro lado, las pequeñas y medianas empresas calificaron de insuficiente y hasta político el anuncio presidencial.

En su mensaje por el 1 de mayo, Día del Trabajo, la jefe de Estado, anunció que su Gobierno implementaría un plan para crear 600.000 fuentes de empleo para reactivar la economía paralizada por el confinamiento que rige en el país para frenar el avance del coronavirus.

Entre las principales propuestas de la iniciativa estatal  está realizar inversión pública en el área urbana y rural. De esta forma se prevé activar la contratación de mano de obra para llevar adelante proyectos como la construcción de aceras, alcantarillados, en las ciudades, y caminos empedrados, en zonas rurales.

Luis Fernando Barbery, presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), señaló que el plan ayudará a dinamizar la economía, pero aclaró que su ejecución no será inmediata y que el sector empresarial demorará en activarse.

“Seguramente (su ejecución) es posible en un plazo no tan inmediato, cualquier plazo es bueno y tienen que trabajar en coordinación con los municipios para llevar adelante la implementación de esos empleos. Si se coordina y se tiene algo programado, se puede hacer más rápido”, dijo.

Dejó en claro que, si existe la voluntad política y recursos, el plan se puede ejecutar.

Deben pagar deudas

Para Javier Arze, gerente general de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) para que el plan del Gobierno tenga éxito es necesario que el Estado pague las deudas que mantiene con las empresas del sector.

El abono de estos recursos permitirá, según Arze, que las empresas tengan la suficientes liquidez para apoyar el plan que pretende ejecutar el Estado.

“Sabemos que desde el Gobierno se están haciendo los esfuerzos para cumplir, pero si no hay ese pago ¿con qué vamos a poder arrancar?. Es un aspecto inherente de la reactivación económica”, dijo el ejecutivo.

Para Arze, el sector de la construcción puede darle un gran espaldarazo a la economía del país. La actividad genera de forma directa 466.000 fuentes de empleo y más de 1,5 millones de manera indirecta.

La construcción mueve a 17 sectores más. Podemos ser un gran aliado del Gobierno”, dijo.

El gerente de Cadecocruz agregó que el sector de la construcción ve con buenos ojos las medidas que está implementando el Gobierno que van en la línea de las propuestas que presentaron.

“Pero hay que ver en qué proyecto se van a invertir para que nosotros vayamos planificando. Hemos sido claros en nuestras propuestas y parece que el Gobierno las está tomando en cuenta. Nosotros no tenemos problemas en sentarnos con ellos”, señaló.

Sin embargo, dijo que es necesario que el Poder Ejecutivo simplifique los trámites para poder acceder a las licitaciones priorizando a las empresas nacionales.

Mypes lo ven insuficiente

Néstor Conde, presidente de la Confederación de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype), señaló que el plan presentado por el Gobierno no toma en cuenta a su sector.

Considera que el anuncio de los empleos tiene más tinte político que económico. Lamentó que desde el Gobierno no se escuche al sector que pide la apertura de nuevos mercados para la producción nacional.

Reveló que por la emergencia sanitaria se han perdido cerca de 800.000 empleos debido a la quiebra de más de 100.000 unidades de negocio.

“Estamos muy decepcionados. No dijo nada de nuevos mercados, acuerdos comerciales o de crear textileras”, dijo.