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Después de que el aparato productivo cruceño hiciera pública una acción popular interpuesta por un grupo de activistas que busca frenar la biotecnología en el país, la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Santa Cruz (Cadex) cree que el país tiene las condiciones para dar un decidido impulso a la agroindustria exportadora de alta tecnología, para tener un país más productivo y competitivo. “Lo contrario significará una mirada al pasado, mayor postergación y pobreza para nuestro país", apuntó su presidente Oswaldo Barriga. 

En criterio de Barriga, Bolivia necesita productividad, desarrollo, crecimiento, inversiones y mayores empleos. En los últimos años, dijo que el país ha estado principalmente orientado a una gestión basada en la extracción de recursos no renovables, lo que ha generado una peligrosa dependencia en los ingresos que estos puedan o no generar.

Reflexionó que mientras esto sucede en el país, las naciones vecinas han incorporado políticas de desarrollo e incentivo productivo e industrial. Entre las más importantes, citó la adopción de tecnologías productivas que han generado mayor productividad y competitividad en las áreas agroindustriales. 

“El uso de la biotecnología es una de las herramientas más utilizadas para adaptar la producción en el campo a las situaciones de cada región, logrando incrementar así la competitividad del campo y mejorar los rendimientos para abastecer a la población con más y mejores alimentos”, subrayó Barriga. 

El presidente de Cadex refirió que Bolivia ha empezado a mirar hacia horizontes de productividad, competitividad, desarrollo sostenible, inversión, empleo y mejores días para las economías de todas las familias del país, al avanzar en la incursión de manera ordenada al uso de ‘nuevas tecnologías productivas’ en el agro, y que la oposición de un grupo pequeño no puede postergar el desarrollo sostenible del país. “Creemos que estas posiciones obedecen a un desconocimiento de lo que implica esta tecnología”, aludió.

Barriga cree que este es el momento de avanzar, bajo un modelo inclusivo, donde haya cabida para productores tanto pequeños como grandes, así como garantizar la convivencia de sistemas productivos basados en cultivos orgánicos, convencionales y biotecnológicos, posicionando a Bolivia en el mapa mundial de producción de alimentos y desarrollo integral sostenible. 

“Hacemos un llamado a la población a apostar por el futuro, con la incorporación de sistemas productivos de alto rendimiento y productividad que permitan generar alimentos para nuestro país, como también excedentes para las exportaciones que producen divisas, empleos y coadyuvan al crecimiento y desarrollo integral y sostenible del país", dijo Barriga.

Desde la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), su presidente Gonzalo Molina, cree que en Bolivia existe muy poco conocimiento acerca de los beneficios a partir de la biotecnología, probablemente debido a la debilidad de los marcos normativos, regulatorios e institucionales, factores que han limitado la difusión de información, su adopción, proliferación y uso.

La Caneb considera necesario avanzar en la definición de un nuevo marco de políticas sobre el acceso y adopción de los avances de la biotecnología, con un carácter sistémico e integral, con instrumentos claros y concretos para su operativización.

“Bolivia es un país megadiverso, con potencialidades para el desarrollo biotecnológico en distintos ámbitos, biocombustibles, bioenergía, química básica, biofertilizantes bioinsumos, alimentos médicos, cosmecéutica biofármacos, etc. Es indudable también su potencial aporte para la agricultura con el mejoramiento genético, aportando mejores curvas de crecimiento, reproducción, resistencia al estrés, rendimientos y calidad”, refirió Molina.

El titular de la Caneb infirió que el mundo requiere cada vez más alimentos y energía y, a su vez, hacer frente a un mayor estrés climático, menor disponibilidad de recursos naturales, y asumir compromisos de sostenibilidad e inclusión. “Como Caneb estamos convencidos de que estos retos deben afrontarse con el desarrollo de capacidades humanas, institucionales y regulatorias que hagan posible la incorporación de avances biotecnológicos que coadyuven a mejorar la productividad, competitividad y agreguen valor a las exportaciones de nuestro país”, sentenció.