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Las amenazas de Juan Carlos Huarachi, ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), no cayeron bien al empresariado nacional y esto fue reflejado en unapostura en la que denuncian que sus declaraciones son un aliciente para desincentivar la inversión privada y destruir el clima de negocios que requiere el país, en tiempos en los que el Gobierno apunta a la reativación de la economía.

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) manifiestó su "repudio" ante las amenazas contra la propiedad de las empresas privadas que operan en Santa Cruz, expresadas recientemente por el secretario ejecutivo de la COB, durante un evento público que se realizó tras la conclusión de la marcha convocada por el Movimiento Al Socialismo.

"En un momento en que la sociedad precisa de la atención urgente a sus necesidades de salud, empleo, mejores ingresos y estabilidad, los discursos de confrontación que ponen en cuestión derechos fundamentales como la seguridad jurídica, y las advertencias sobre temas tan delicados como la afectación de la propiedad y la libre iniciativa privada, que ocasionan incertidumbre, desincentivan la inversión y destruyen el clima de negocios", señalaron desde la CEPB.

Los empresarios exhortaron a Huarachi y señalaron que los bolivianos necesitan construir concertación y unidad y "no polarización ni distanciamiento", por ello "demandan al Gobierno crear condiciones que promuevan el desarrollo empresarial para que podamos contribuir de mejor manera al crecimiento del país".

Vea el comunicado:

"Reafirmamos la unidad plena del empresariado nacional, integrado por las pequeñas, medianas y grandes empresas de todos los sectores productivos y regiones geográficas de Bolivia, que, aún en estos momentos de crisis y adversidades como las que atravesamos, ponen su mejor esfuerzo por garantizar las fuentes de trabajo, la producción y la recuperación económica", apuntaron los empresarios.

En el mitin que cerró la marcha del Movimiento Al Socialismo en La Paz,  Huarachi amenazó con tomar las fábricas e industrias de Santa Cruz.

Las advertencias también fueron rechazadas por el Comité pro Santa Cruz y sectores de la oposición.

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