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La Cámara Agropecuaria de Beni (CAB) emitió un pronunciamiento, a través de su presidente Alfredo Tababary, en el que se declaran a favor del uso de la biotecnología y rechazan la acción popular interpuesta por organizaciones agroecológicas y activistas ambientalistas que pretenden vetar su uso en campos agrícolas del país.

Los demandantes se oponen al DS 4232, aprobado el 7 de mayo de 2020, por el actual Gobierno, que de manera excepcional autoriza al Comité Nacional de Bioseguridad establecer procedimientos abreviados para la evaluación del maíz, caña de azúcar, algodón, trigo y soya, genéticamente modificados en sus diferentes eventos, destinados al abastecimiento del consumo interno y comercialización externa.

Para la organización productiva, la investigación científica aplicada a la tecnología agrícola productiva representa una esperanza para mejorar los estándares de calidad y de rendimiento por unidad de superficie, lo que para Bolivia plantea una posibilidad de competir en igual condición con los países desarrollados que hoy apuestan a la biotecnología para lograr mejores resultados en la adaptabilidad de los cultivos de producción a gran escala.

A decir de Tababary, los productores benianos han decidido avanzar hacia la consolidación de una agricultura moderna y amigable con el medioambiente. Dijo que los alcances que tienen las categorías de uso de los suelos en esa región representa la nueva visión del plan de uso del suelo y del decidido desarrollo agrícola que va de generar empleos y dinamizar la economía en la siguiente década.

“Los nuevos desafíos de una sociedad golpeada por la crisis alimentaria han sido agudizados por la pandemia que aún no muestra una merma en la afectación humana, por lo tanto, la alimentación futura está básicamente ligada a la disponibilidad de productos agrícolas que se reflejarán en los planes de siembra de los agricultores del mundo”, expuso Tababary.

En este contexto, la CAB manifiesta su preocupación y observancia a los grupos de corrientes ambientalistas radicales de América Latina y, sobre todo, los que -dicen- pregonar una representatividad ilegítima en el país para referirse a estos temas de manera grosera y lejos de la verdad y del rigor científico.

“Rechazamos el intento abusivo de esta corriente política que pretende impedir a través de una acción popular, la posibilidad de una agricultura con mejores indicadores a través de los eventos biotecnológicos que nos permitirán incrementar la producción, controlar plagas y enfermedades y evitar otros factores que limitan la agricultura”, expresa el documento.

La CAB alerta a los gobernantes una oscura intencionalidad que puede llevar a un retroceso, frente a los planes por superar la brecha tecnológica que hoy Bolivia necesita con urgencia para aportar a la alimentación nacional e internacional, siendo eficientes, sostenibles e incorporando divisas frescas para la economía, proveniente de la agricultura. 

El viernes, la Plataforma Agroecológica del Trópico, Subtrópico y Chaco, conformada por productores, recolectores, apicultores, transformadores, consumidores, científicos y activistas, emitió un pronunciamiento en el que rechazan los argumentos del sector del agronegocio que pretende, según ellos, utilizar argumentos falsos contra quienes se oponen a los transgénicos y que descalifican la acción popular, cuya audiencia está prevista para el 4 de septiembre.