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Los primeros 100 días de Gobierno son los que marcarán la agenda económica del país, En este sentido, según los analistas consultados, a corto plazo la administración del presidente Luis Arce, deberá construir un ambiente de confianza y transparencia con los distintos agentes económicos y paralelamente consolidar la demanda interna para frenar el cierre de empresas y el desempleo.

José Alberti, analista económico, sostuvo que en el corto plazo es fundamental que el gabinete económico de Arce brinde señales de transparencia y confianza a los distintos sectores económicos y productivos como son el agro, el comercio, la industria, la banca, los exportadores, las pymes y las mypes.

El economista también hizo foco en que la otra variable que no puede descuidar Arce y el ministro de Economía, Marcelo Alejandro Montenegro, es la demanda interna y para ello debe mantener un buen diálogo con la banca, que es la encargada de inyectar liquidez a las empresas y familias.

En cuanto a la liquidez, Jaime Dunn, experto en finanzas, indicó que en estos meses de emergencia los bonos que entregará el Ejecutivo, en este caso el Bono contra el Hambre, que requerirá $us 570 millones para beneficiar a unas cuatro millones de personas, son necesario para garantizar la demanda interna y así evitar el cierre de empresas.

A su vez, Jhony Mercado, expresidente del Colegio de Economistas de Bolivia, precisó que el consenso no solo debe ser alcanzado con los sectores económicos, sino también con los trabajadores y movimientos sociales, pues lo que se necesita en estos momentos es gobernabilidad y no enfrentamientos.

Mercado recomendó que durante los 100 días el Gobierno ya no debe tocar las Reservas Netas Internacionales (RIN), y que para buscar recursos necesariamente se tendrá que recurrir al exterior, por lo que los conceptos ideológicos, por el momento deben quedar al margen si es que se busca tapar el hueco del déficit fiscal que afecta país.

Similar criterio tuvo Alberti, que detalló que de acuerdo con el Banco Central de Bolivia (BCB), las RIN en efectivo y en dólares que dispone el país están por el orden de los $us 2.500 millones, un monto que considera bajo, por lo que no se lo debe seguir disminuyendo.

Alberti y Dunn puntualizaron que para evitar la quiebra masiva de las empresas y tratar de controlar el 11% de desempleo la participación del Estado será medular, pero con un gasto público selectivo y racional. En donde se potencie la producción con el 'compre lo hecho en Bolivia' y se trate gradualmente de reducir el gasto corriente, peor sin generar una masacre blanca, algo que afectaría a la demanda interna.

Mientras que, para el analista económico Hugo Siles, desde el gasto se debe iniciar el proceso de condonación de la deuda externa, en especial con China; racionalizar el gasto en empresas públicas deficitarias, implementar un fondo de créditos y garantías estatales (el anterior no funcionó) y en cuanto al ingreso se debe luchar contra el contrabando y formalizar la economía para incrementar las recaudaciones tributarias.