La escasez de carne y otros productos básicos comienza a generar desesperación en los mercados de La Paz y El Alto. Los bloqueos en las carreteras y las dificultades de abastecimiento dispararon los precios de alimentos esenciales, mientras familias y comerciantes denuncian que cada día es más difícil conseguir productos para alimentar a sus hogares.
En algunos mercados paceños, el kilo de carne de res alcanzó hasta los 120 bolivianos, mientras que un pollo llegó a costar entre 95 y más de 100 bolivianos, cifras que provocaron molestia y angustia entre la población.
“Señores del Gobierno, auxilio, socorro, ¿quién va a defender a esta ciudadanía?”, reclamó una ama de casa afectada por el incremento de precios. “Nosotros trabajamos día a día, tenemos hijos, nuestros hijos comen”, lamentó una ama de casa ante los medios de TV de La Paz.
La situación golpea especialmente a las familias de menores ingresos, que ahora deben reducir sus compras o buscar alternativas más económicas para alimentarse.
“Ya no alcanza el dinero, ¿qué vamos a hacer las amas de casa?”, expresó otra comerciante mientras describía cómo productos básicos prácticamente duplicaron o triplicaron su precio en pocos días.
Las comerciantes de carne señalaron que las ventas bajaron drásticamente porque muchas personas solo consultan precios y terminan comprando pequeñas cantidades o únicamente hueso blanco para cocinar.
“Hay gente que ya no lleva carne, están optando por carnes frías y hasta eso se está acabando”, explicó una vendedora.
El impacto también alcanza a otros productos de la canasta familiar. Un repollo que antes costaba Bs 2 ahora se vende hasta en Bs 6; el maple de huevo alcanzó los Bs 75 y el queso subió de Bs 15 a Bs 25, según denunciaron las comerciantes.
“Hay personas mayores que vienen por uno o dos huevitos porque no les alcanza. A uno le rompe el corazón vender así de caro”, relató otra comerciante.
La desesperación incluso llevó a algunos ciudadanos a pedir la intervención de las fuerzas armadas para restablecer el tránsito y normalizar el abastecimiento.
“Que salgan las Fuerzas Armadas para restaurar la paz en este país”, exclamó una mujer afectada por la crisis alimentaria.
Mientras tanto, desde otras regiones del país ya se analizan alternativas para ayudar a abastecer a La Paz. El ejecutivo de la Asociación de Carniceros de Tarija, Omar Figueroa, informó que el sector no descarta enviar carne hacia la sede de gobierno para colaborar con el suministro en los mercados paceños.
Figueroa explicó que incluso varias familias están comprando entre cinco y diez kilos de carne para enviar a parientes que no logran conseguir alimentos básicos en La Paz.
El dirigente atribuyó la escasez a los bloqueos y conflictos sociales que dificultan el transporte de mercadería entre departamentos.
Por su parte, el presidente Rodrigo Paz reconoció que la situación en El Alto y La Paz es crítica debido a las restricciones de circulación y admitió que la falta de alimentos, combustible y productos básicos está afectando gravemente a la población.
“No es correcto que El Alto tenga que sufrir la falta de comercio, la falta de alimentos, la falta de salud y la falta de combustible”, afirmó.
La crisis de abastecimiento se agrava en medio de semanas de conflictos y bloqueos que mantienen interrumpidas las principales rutas del país, afectando la llegada de alimentos desde los centros productores hacia el occidente boliviano.