Un sondeo de la Cámara Nacional de Industrias (CNI) revela la aceptación que tiene la actividad ilícita en Bolivia. El país tiene el crecimiento más acelerado del contrabando después de Guyana

14 de marzo de 2024, 16:00 PM
14 de marzo de 2024, 16:00 PM


Un reciente estudio realizado por la Cámara Nacional de Industrias (CNI) revele un alto grado de aceptación y legitimación que tiene el contrabando en Bolivia. La publicación denominada el Contrabando en Bolivia: entre la ilegalidad y la legitimidad social, sostiene que un 48% de los encuestados consideran que el contrabando es “importante para la economía nacional”.

“La convivencia ancestral con la práctica del contrabando, la convicción de que se trata de una fuente de ingresos fundamental en el ámbito de la informalidad y el impacto en el ahorro en los gastos familiares, hace que la gente perciba al contrabando como una actividad legítima, socialmente permitida y masiva, que tiene que ver con la vida cotidiana mayoría de la población”, explica este estudio.

El presidente de la Cámara Nacional de Industrias, Pablo Camacho, explicó en Bolivia la dinámica del contrabando ha cambiado y pasó de ser una actividad comercial informal, a ser parte de organizaciones delictivas cada vez más violentas.

Las bolivianas y los bolivianos hemos naturalizado el contrabando y ahora tenemos que luchar para evitar naturalizar, también, el crimen organizado”, dijo.

Estos datos fueron presentados en durante el evento “Revelaciones sobre crimen organizado y comercio ilícito” en el que participaron expertos de Bolivia, Chile y Perú.

De acuerdo a los expositores, esta es la causa para que se esté incrementando la violencia asociada al contrabando, que tan solo en el primer mes del 2024 se cobró la vida de al menos cinco efectivos militares.

Bolivia no es solo un país de paso, también recibe el impacto de la delincuencia que acarrea el contrabando y las bandas transnacionales detrás de este”, explicó Carlos Gajardo, especialista en crimen organizado y ex fiscal de Chile.

En esa línea, Rubén Vargas, exministro del Interior de su país, sostuvo que el comercio ilícito comparte territorios, logística y rutas con el tráfico de otros bienes, entre ellos la droga, el oro ilegal o las armas.

“El contrabando integra un sistema complejo mercados y economías ilegales que: coinciden en los mismos territorios y circuitos logísticos. Se soportan en las mismas redes de actores criminales (incluyendo organizaciones criminales) y apelan a un uso similar de la violencia”, dijo.

Según la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional, este fenómeno crece en 22 de los 35 países del hemisferio y Bolivia tiene el crecimiento más acelerado después de Guyana. Este crecimiento se produce, entre otros factores, por la colusión del contrabando con otros delitos transfronterizos como el narcotráfico, el lavado de activos o la trata de personas.