Escucha esta nota aquí

Un mes antes de que se haga público el millonario robo al interior de la Cooperativa Telefónica de Santa Cruz (Cotas), el consorcio de abogados Ferrere calculó el daño patrimonial en esta institución en $us 10 millones. Es más, sugirió a Cotas negociar con los presuntos implicados del hecho, y la salida del entonces presidente de la entidad, Iván Uribe, para evitar que se afecte la imagen de la telefónica.

Esto quedó evidenciado en un correo electrónico enviado por un representante de Ferrere, el 14 de enero, al entonces gerente de Cotas, Saúl Antelo. El email hace una descripción de los problemas dentro del programa Cotas en Cuotas, que luego salieron a la luz el pasado 9 de febrero, en una nota publicada por EL DEBER. En esa oportunidad un vocero de Cotas detalló que extrabajadores desfalcaron a la cooperativa a través del programa, que beneficiaba a sus socios porque accedían a equipos (televisores, computadoras) a crédito, mediante una simple solicitud.

Pero estos funcionarios adulteraron los requerimientos y retiraron los artículos de los proveedores para venderlos en el mercado negro, según la Fiscalía.

Daño y estrategia
La afectación económica calculada por el estudio se desglosa en tres montos: $us 4 millones que se pagó a Media Market (investigada por el hecho), otros $us 3 millones abonados a Daher Representaciones y $us 3 millones por facturas pendientes con esa compañía. La suma total del daño llega a los $us 10 millones. Pero Cotas, solo reconoce $us 7,7 millones, debido a que se devolvieron facturas a Daher. Dentro de la estrategia legal, el documento dibujó tres escenarios para calmar las aguas al conflicto: el primero fue la renuncia del presidente de Cotas, para evitar cuestionamientos, al proceso de auditoría del programa.

El segundo camino fue la permanencia de Uribe, para evitar una repercusión mediática y un impacto negativo, notoriedad y publicidad al conflicto. Y la tercera opción fue que el titular pida licencia, una acción calificada como punto medio dentro de la estrategia, que diseñó Ferrere para Cotas. En esa línea, el 27 febrero, Uribe pidió licencia indefinida. Alegó problemas de salud. Consultado sobre las recomendaciones de este equipo legal, Uribe, sostuvo que el entonces gerente de Cotas, le comentó algunos detalles de las directrices

Pero aclaró que su alejamiento fue por una decisión personal “sin que medie ninguna presión”, con el fin de poder aportar a la investigación” del caso. “Es evidente que se cumplió con las recomendaciones del estudio jurídico”, dijo. Otro punto de la estrategia, que planteó el bufete, fue negociar con los presuntos responsables del hecho, como Hubert Gil, exdirector de Marketing de Cotas, uno de los detenidos por el robo y que se encuentra recluido en el penal de Palmasola. También se sugirió tomar contacto con Widen V. P, representante legal y propietario de la empresa Media Market, una de las proveedoras de la entidad, y que ahora se encuentra prófugo.

“No vemos recomendable enjuiciarlos, en vista de que con ello, se degradaría sensiblemente la posibilidad de obtener una reparación cierta y afianzada del daño ocasionado”, señala la misiva enviada por Ferrere. Desde Cotas, confirmaron la veracidad del documento e indicaron que solo fueron sugerencias del antiguo equipo legal. Ferrere sostuvo que no podían hacer comentarios. “Al respecto, por la confidencialidad profesional sobre los casos de nuestros clientes”, indicó el breve comunicado del estudio legal.

Fiscalía ve omisión
Mirael Salguero, fiscal de Distrito de Santa Cruz, sostuvo que hubo omisión por parte de Cotas, y calificó su accionar como poco ético por no dar a conocer el caso de forma anticipada. “Esto se caía de maduro y las papas quemaban y al final, se quemó. Los que omitieron favorecieron a los implicados”, dijo. Sobre el caso, aseguró que el Ministerio Público se encuentra solo “porque la víctima (Cotas), asegura que no hay probabilidad de autoría y que no hay hecho”

Tags