La crisis de abastecimiento y el incremento de precios en La Paz han llevado a decenas de familias a improvisar campamentos en el Aeropuerto Internacional Viru Viru, en Santa Cruz, con el objetivo de conseguir un cupo para enviar alimentos a sus parientes por vía aérea. Carne de res, pollo y otros productos básicos son trasladados como encomiendas en medio de la preocupación por la falta de soluciones al problema.
Tras conocerse que durante el fin de semana no se realizan envíos de encomiendas, varias personas permanecieron hasta tres noches en el aeropuerto esperando ser atendidas desde el lunes. Algunos incluso llevaron frazadas y artículos para dormir mientras aguardaban la apertura del servicio.
“Ya estamos durmiendo desde el viernes en la mañana, llevamos dos noches acá”, relató una mujer que esperaba enviar productos a sus familiares en La Paz. “Hoy no trabajan y nos toca esperar hasta mañana para obtener un cupo”, añadió.
Los testimonios reflejan la preocupación de las familias paceñas por la escasez y el elevado costo de los alimentos, especialmente de la carne y el pollo. Según contaron los viajeros, sus parientes están racionando lo poco que consiguen para intentar sobrellevar la situación.
“Están racionando en porciones para diario porque no hay un viso de solución”, explicó otra persona mientras aguardaba en el aeropuerto cruceño. Indicó además que el pollo llegó a costar entre 130 y 140 bolivianos por unidad, lo que ha obligado a muchas familias a buscar alternativas más económicas para enviar alimentos desde Santa Cruz.
La carne es uno de los productos más demandados en las encomiendas, debido a que en La Paz su acceso se ha vuelto cada vez más complicado. Otros pasajeros optaron por enviar pollo, aprovechando el límite permitido de hasta 50 kilos por persona.
“Es perjudicial para toda la gente, más que todo las familias sufren por el tema de la carne y pollo”, expresó otro ciudadano que esperaba abordar el servicio de encomiendas.
En medio de la incertidumbre, los afectados también cuestionaron la falta de respuestas de las autoridades para enfrentar el problema del abastecimiento y el alza de precios que golpea a los hogares paceños.