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El cierre de fronteras y restricciones en la logística que rigen en el comercio mundial, atribuidas a la pandemia del Covid-19, dificultan las operaciones de franquiciatarios, empresas del sector retail e industriales, que revelan un atraso en la importación de mercancías.

Así, desde la Cámara Boliviana de Franquicias (Cafran), la presidenta Scarlett Menacho, refirió que las restricciones por el estado de emergencia nacional y cierre de fronteras a escala global siguen afectando la importación de productos a los franquiciatarios, principalmente de prendas de vestir y del sector gastronómico. Los efectos trascienden en la limitante para renovar nuevas colecciones de temporada y la eliminación de importación de insumos fabricados por los franquiciantes.

“La categoría de prendas de vestir son de origen europeo, norteamericano y chileno, fronteras con mayor restricción, por lo que los franquiciatarios no han podido renovar sus colecciones de temporada y están ofertando ediciones pasadas, a la espera de la llegada de la nueva serie”, expresó.

Varias empresas programaron el arribo de su mercadería a Bolivia entre marzo y abril y no pudieron desaduanizarla por falta de liquidez. “Hoy no es un buen momento para hacerlo porque no se ha reactivado completamente la economía. No hay liquidez. La poca afluencia a los centros comerciales y las ventas, en la mayoría de los comercios, solo alcanza para mantener los costos fijos”, describió Menacho, al anotar que la pandemia afectó a todos los sectores y que la carga social y los alquileres desestabilizaron los comercios.

Scarlet Benavides, gerente general de Remotexbo -importa las marcas Pedro del Hierro, Lacoste, Springfield, Cortefiel, WomenSecret y Colloky- narró que la pandemia ha impactado de manera negativa en las importaciones y que las compras externas, en la época de la cuarentena total, sufrieron cancelaciones y retrasos. En algunos casos, por los altos costos de transporte. 

“La categoría más afectada ha sido la línea de lujo, pues la gente no está con una vida social activa y, en la línea de casa, superamos la expectativa”, relató.

Con la flexibilización de las medidas pospandemia, afirmó que la ropa casual ha empezado a tener una mayor demanda; sin embargo, dista mucho de los niveles de venta alcanzados antes de la pandemia.

Remotexbo importa la línea francesa a través de Panamá, país donde hubo mucha limitación hasta hace poco. “Recién este mes hemos podido normalizar el tema de las importaciones provenientes de Europa”, puntualizó Benavides.

En el caso de Cosmet, la directora de marketing, Jasmina Stanojevich, expresó que durante abril y mayo, cuando la pandemia llegó al pico en Europa, tuvieron interrupción en la provisión de mercadería y quiebre de stock en algunos productos que venden en Bolivia. El motivo principal fue el cierre de fronteras a escala mundial, lo que restringió el flujo de mercadería libremente. Comentó que las industrias apoyaron la lucha contra la pandemia, produciendo en plantas dedicadas a la fabricación de perfumes, alcohol en gel para donar y apoyar a la población.

Stanojevich aclaró que la situación comenzó a normalizarse al flexibilizarse las cuarentenas en la mayoría de los países proveedores. “Todas las empresas con las que trabaja Cosmet son globales, por lo que la producción y distribución la realizan desde distintas plantas y países, con una planificación y previsión de meses de anticipación y, por parte de los proveedores, con una producción anticipada de productos”, anotó.

En la parte logística, indicó que el hecho de que el transporte de mercadería haya parado un par de meses por cierre de fronteras ocasionó retrasos en los envíos, pero que de a poco los tiempos de envío y recepción de mercadería se han regularizado.

Sector industrial

Desde la Cámara Nacional de Industrias (CNI), su presidente Ibo Blazicevic, aludió que las importaciones de insumos intermedios y materias primas industriales hasta agosto de este año cayeron en -27% con respecto de similar periodo de 2019. El valor internado, en dicho periodo, alcanzó $us 1.087 millones. En 2029, en los primeros siete meses, fue de $us 1.490 millones.

Los sectores con mayor descenso de importación, hasta agosto, corresponden a productos químicos y farmacéuticos que bajaron -25% y productos agropecuarios elaborados que cayeron -34%.

En dicho periodo, según Blazicevic, el sector industrial registra un 24% de importaciones de materia prima e insumos intermedios de China, un 21% de Brasil, un 17% de Argentina, un 7% tanto de Perú como de EEUU. Anotó que las restricciones de comercio internacional (aduanas) por el Covid-19 dificultan el transporte de mercancías.

De acuerdo con el líder de la CNI, la caída en las importaciones de materia prima e insumos intermedios industriales restringe la capacidad de oferta de productos. Sin embargo, aclara que, si bien existe una caída de materia prima para la oferta industrial, la crisis del sector industrial se debe a la contracción de la demanda por la pandemia del Covid-19.

El sector pide al Gobierno concretar las medidas de incentivo al ‘compro boliviano’, de estímulo fiscal y aplicación de los fondos de garantías y créditos estatales.

El descenso de la liquidez en las empresas industriales, según Blazicevic, es resultado de la caída de la demanda y la continuidad en el pago de obligaciones, como ser, sueldos y salarios, seguridad social de corto y largo plazo, pago a proveedores, entre otros ítems.

Fernando Ciarroca, gerente general de Unilever Bolivia, refirió que la importación de materiales de empaque provenientes de China y de Perú se han visto afectados durante el periodo de pandemia.

El ejecutivo aclaró que no ha sido un tema de liquidez de las empresas, sino de complicaciones en la logística en los momentos de mayor contagio de personal afectado por Covid -19 (en el caso de Perú). “En otros casos la demanda mundial aumentó como es el caso de los gatillos para limpiadores, y el abastecimiento global se vio afectado”, puntualizó.



Supermercadistas

Desde la Asociación Boliviana de Supermercados (Asobsuper), el presidente Sergio Weise, expuso que al comenzar la pandemia el abastecimiento de productos importados fue complejo, pero que se está regularizando. Opinó que durante la pandemia todos los países dejaron de operar con normalidad y eso afectó sus capacidades de producción y oferta. “Los servicios de comercio exterior operaron de forma irregular, especialmente al inicio de la pandemia. Todo esto tuvo como consecuencia una restricción de productos importados en el país”, puntualizó.

A juzgar por Weise, lo positivo fue que el sector productor nacional respondió con responsabilidad y eficiencia durante la pandemia. “En el sector comercio, donde operamos, la producción nacional cubrió todas las necesidades e hizo que no sintamos la ausencia de los ítems importados”, anotó.

Hizo notar que ya se eliminó el problema de faltante de mercaderías en los supermercados. En su momento el inconveniente fue atribuible a la anormalidad en la producción de los países desde donde importan y, principalmente, a las dificultades que se presentaron en los servicios de comercio exterior. En Santa Cruz operan 35 salas que corresponden a las cadenas de supermercados Hipermaxi, Fidalga, IC Norte y Tía.

Línea blanca y negra

Desde Dismac, el CEO de la empresa, Luis Fernando Saavedra, manifestó que no han tenido problemas de importación, pero sí de ‘suplimiento’ de fábricas de países que no produjeron por la pandemia del Covid-19. Así, mencionó que en varias categorías tuvieron que cambiar de proveedores.

Denotó que la demanda, en ciertas categorías, ha incrementado más de lo acostumbrado. “La gente ha buscado más cosas tecnológicas para el hogar, más batidoras, computadoras y tabletas”, exclamó.

En la otra vereda, el gerente administrativo de la empresa tecnológica Orbital, Mauricio Miranda, señaló que en importación no tuvieron percances.

Hizo notar que las operaciones de comercio exterior se desarrollaron sin tropiezos y que, inclusive, durante la cuarentena, llegó mercadería cuya compra fue realizada con mucha anticipación.