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El empresario paraguayo-venezolano Carlos Gill afirmó que durante sus operaciones en Bolivia tuvo más relación con Álvaro García Linera que con Evo Morales. “Con Álvaro García Linera sí tuve mucha más relación porque era el operador, era el gerente del país”, señaló.

Explicó que llegó al país por recomendación de una empresa de inversiones y dijo que sus operaciones, tanto con las empresas ferroviarias como con el periódico La Razón, fueron compras de un extranjero a inversionistas extranjeros.

“Yo no sé sacar el oro en los países desarrollados. Cada vez que me meto en un país extremadamente desarrollado, dos más dos no me da cuatro. Decidimos trabajar donde sabemos, que son países emergentes”, confesó. Al respecto, manifestó que tiene inversiones en Venezuela, en Bolivia, Paraguay y República Dominicana.

Gill indicó que tiene cinco operaciones en el país: Ferroviaria Oriental, Empresa Ferroviaria Andina, La Razón y dos proyectos vinculados a la compañía Mi Teleférico y a la dotación de radares.

Gill explicó que posee el 22% de la compañía que ostenta el 50% de la Ferroviaria Oriental, mientras que en la Empresa Ferroviaria Andina lleva cuatro años. En ambos casos, según el empresario, compró las acciones a firmas extranjeras (Genesee & Wyoming y el Grupo Luksic), es decir, las operaciones fueron entre privados.

Gill además expresó que adquirió (al Grupo Prisa) La Razón por motivos inmobiliarios, ya que la empresa tiene un terreno importante en la avenida Cristo Redentor (en Santa Cruz) y casas (en Miraflores) y un terreno en La Paz.

Con cifras de sus utilidades, dijo que la participación de la propaganda estatal en el diario paceño es del 17% en esta gestión, por ser año electoral.

“No entiendo por qué me han creado y me ponen cantidad de activos que no tengo y nunca he tenido”, señaló el empresario.

Al ser consultado por Valverde sobre su supuesta participación en empresas como Gravetal, ATB o el banco Prodem, Gill aseguró que forma parte de la ‘leyenda’ que han creado a su alrededor.

Finalmente, el empresario reveló que, frente a las acusaciones que hay en su contra, piensa acudir a los acuerdos bilaterales de protección de inversiones entre Bolivia y Paraguay, ya que tiene la nacionalidad paraguaya. Además, acudirá a la Cancillería boliviana para hacer conocer su situación. Gill no descarta una reunión con la presidenta Jeanine Áñez. “Estoy buscando, estoy en esa gestión”, aseveró.

El senador Óscar Ortiz expresó que ha sido el empresario más favorecido con un modelo de protección y corrupción instaurado por la anterior administración estatal.

Ortiz además sostuvo que Gill fue quien trajo al país a la empresa Doppelmeyr para construir el teleférico de La Paz, a través de la cual se benefició mediante la subcontratación de la constructora Cotienne S.A., en la que es accionista.

De igual manera, el senador Ortiz dijo que Gill usó el mismo esquema en la construcción de 22 estaciones de regasificación para la Planta Separadora de Líquidos de Río Grande.